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Es difícil no caer en el racismo cuando se vive en él, cuando se dejan de depurar responsabilidades para represaliar en lo genérico. El gran jefe Cicatriz tiene la norma de que cada vez que sufre una pérdida, amplía su colección de caballeras blancas. John Wayne es un superhéroe del desierto acostumbrado a tratar con este tipo de actitudes. Curtidito ya en los dones de la decepción y el mediocre entorno, enfrenta el exterminio de la familia de su hermano… y el secuestro de sus sobrinas.
El autor muestra gran sutileza a la hora de ir mostrando los sentimientos del personaje principal, entre los que van aflorando, pese a su apariencia estólida, el soterrado amor juvenil por su cuñada, el odio por los comanches, el apego por su familia, el progresivo afecto por el joven mestizo que adoptaron, el desdén por el mundo en el que vive, y la compasión por una niña… que se acaba imponiendo a sus prejuicios raciales.
Todo esto a lo largo de media década de búsqueda, en un tono de western ya crepuscular; con buenas dosis de comedia, simpática historia de amor... y excelente y emotiva fotografía, - que sabe a acentuar los estados de ánimo, pero también a acelerar la acción -, y un arquitrabe fílmico de los que se llaman impecables.
Una de las películas más famosas y consideradas mejores del cine western, un género que nunca me ha llegado demasiado, pero al que poco a poco voy dándole la oportunidad.
Aquí tenemos a John Wayne interpretando a un durísimo soldado de la Guerra de Secesión, que vuelve con la única familia que tiene, un poco perdido en lo que a su vida y su futuro se refiere. Poco después de establecerse, un grupo de indios asesinan a toda su familia excepto a su sobrina, que secuestran con ellos. A partir de ese momento, recuperar a su sobrina y asesinar a ese grupo de indios, se convertirá en el objetivo, llegando al punto de obsesión, de nuestro protagonista.
Es una película seria y cruenta, hay que tener en cuenta que esto no es cosas de días, sino que la persecución dura unos 5 años, donde ocurren muchas cosas ajenas a la propia búsqueda.
Todo esto sirve para mostrarnos la cara más dura del salvaje oeste, meclándolo con partes más tranquilas y personajes bastante carismáticos.
No puedo decir que me haya parecido ninguna maravilla, e incluso se me ha hecho algo larga, pero se deja ver y tiene sus buenos momentos.
La película la vi de muy chico y sinceramente no me había gustado prácticamente nada pero ahora mas de grande le volví a dar un visionado y, pese a no ser ninguna maravilla, me gustó un poco mas. La película la verdad me parece altamente sobrevalorada. El film tiene una trama que ni siquiera es original, es una historia de venganza y rescate, algo ya visto en muchos films anteriores y posteriores. John Wayne parece de piedra actuando, siendo sinceros no es buen actuar pero claro, como tiene renombre nadie lo admite. La música me gustó, tiene muy lindas tomas y una producción enorme para la época. Para la época está muy bien hecha pero como que no te engancha, la vi sólo por ser un gran clásico pero no me atrapo en ningún momento. De todas maneras no aburre y merece un visionado si es que sos amante del cine así sacan sus propias conclusiones. En fin, buena, pero hay westerns mucho mejores.
Centauros Del Desierto o mas conocida como Mas Corazon Que Odio (1956) es una pelicula western protagonizada por John Wayne y Jeffrey Hunter.
Esta pelicula cuenta con grandes actuaciones por parte de todo el elenco, mostrandonos distintas personalidades que solian existir en los años en que esta ambientada la pelicula: a mediados del siglo XIX. Los efectos especiales son buenos, la ambientacion es magistral; mostrandonos bellisimos paisajes del Viejo Oeste.
La actuacion de John Wayne como Ethan y Jeffrey Hunter como Martin estuvieron espectaculares. Ethan se muestra como un hombre frio que no muestra sus sentimientos ante nadie y que es bastante orgulloso, como lo demuestra cuando encuentra a su sobrina tras años buscandola: intento matarla, ya que ella se rehuso a ir con el ya que habia formado una familia con los indios que la secuestraron cuando era niña. La evolucion del personaje de Ethan es lo mejor de la pelicula, ya que al final decide mostrar sus verdaderos sentimientos, rescata y abraza a su sobrina tras derrotar a los indios. Memorable western de la Warner Bros. Pictures, le pongo un 10 a esta brillante pelicula.
Una película entretenida y aceptable sin más. Tal vez por su status de clásico se generaran en mí unas expectativas que luego no se cumplieron. O quizás simplemente no es para tanto. Resulta chapucera porque un montón de escenas como las de tiroteos con los indios, que ganan en número pero que solo avanzan hasta cerca de los buenos para darse después a la fuga no se las cree nadie. Los actores sobreactúan o muestran reacciones infantiles en momentos clave y me impiden disfrutar este western como su director pretendía. En cuanto al guión, además de su evidente racismo, se reduce a una aventura maniquea y bastante predecible. El final es muy flojo.
Una magistral grandísima obra de ¨western¨ que cruza los límites de la inmortalidad,un baúl inagotable de ideas y repleto de memorables interpretaciones.
Wayne como nunca en la cúspide de su carrera como actor,al igual que los buenísimos Jeff Hunter y Natalie Wood.
Maravillosa historia,narrada con mucha poesía,considerada por todos como una auténtica obra maestra del género.
Spielberg la ve cada vez que tiene que enfrentarse a un rodaje (palabras textuales).
Críticas: 7
lmbc
7
Película destacable, considerada como la cumbre del Western (para mí, ni de coña) y una de las obras principales de John Ford. A día de hoy se le notan bastante los años, ya sea en el propio guión o en los decorados, pero consigue mantener el interés en el espectador y contarnos una historia muy bien llevada.
No me extenderé mucho ya que, por un lado es una película tan mítica que ya está todo dicho y por otro lado, el cine clásico no es de las cosas a las que más acostumbrado estoy.
Destacable como Western, sigue siendo entretenida a día de hoy pero... sobrevaloradísima.
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