Se veía, se intuía, y al parecer Kirk Douglas lo sabía.
Y a bien tuvo de presionar a la productora para contratar a un todavia desconocido Kubrick para que dirigiese la adaptación a la gran pantalla la novela de homónimo titulo de Humphrey Cobb.
El resultado redundó en uno de los mejores (quizás el mejor) alegatos anti-belicistas de todos los tiempos.
La primera obra maestra de Kubrick era un incómodo picor para los gobiernos ¨democráticos¨ europeos y así lo sufrió en sus carnes, siendo censurada en varios paises.
Se encargó de desglorificar cualquier guerra, todo ello a través de un retrato a través del cieno y el lodo del conflicto armado, Kubrick nos ofrece la cara más víl del ser humano.
Nos ofrece una mirada de hito en hito a la ruindad y el interés personal, el orgullo, la soberbia, de como se anteponen ante cualquier tipo de lógica o sentido común y corrompen y emponzoñan a lo seres humanos pero tambien lo hace sobre la valentia, la piedad, el amor...
La pelicula es totalmente descorazonadora y aún a pesar del mal cuerpo que nos deja a lo largo del metraje, decide cerrar con una escena final esperanzadora, entrañable, y que por algún extraño motivo nos conmina a un estado de primitiva vigilia, de inseguridad maternal, llega hasta el fondo de nosotros y se graba a fuego.
Uno de los finales más entrañables y tristes que se pueden ver en la historia del cine y que sirve de broche de oro del alegato anti-militar por antonomasia.
BODOM789
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Se veía, se intuía, y al parecer Kirk Douglas lo sabía.
Y a bien tuvo de presionar a la productora para contratar a un todavia desconocido Kubrick para que dirigiese la adaptación a la gran pantalla la novela de homónimo titulo de Humphrey Cobb.
El resultado redundó en uno de los mejores (quizás el mejor) alegatos anti-belicistas de todos los tiempos.
La primera obra maestra de Kubrick era un incómodo picor para los gobiernos ¨democráticos¨ europeos y así lo sufrió en sus carnes, siendo censurada en varios paises.
Se encargó de desglorificar cualquier guerra, todo ello a través de un retrato a través del cieno y el lodo del conflicto armado, Kubrick nos ofrece la cara más víl del ser humano.
Nos ofrece una mirada de hito en hito a la ruindad y el interés personal, el orgullo, la soberbia, de como se anteponen ante cualquier tipo de lógica o sentido común y corrompen y emponzoñan a lo seres humanos pero tambien lo hace sobre la valentia, la piedad, el amor...
La pelicula es totalmente descorazonadora y aún a pesar del mal cuerpo que nos deja a lo largo del metraje, decide cerrar con una escena final esperanzadora, entrañable, y que por algún extraño motivo nos conmina a un estado de primitiva vigilia, de inseguridad maternal, llega hasta el fondo de nosotros y se graba a fuego.
Uno de los finales más entrañables y tristes que se pueden ver en la historia del cine y que sirve de broche de oro del alegato anti-militar por antonomasia.
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