Delirante y cachonda película basada en una novela de John Le Carré, dirigida por el irregular y algo pedante John Boorman (recordado sobretodo por ¨Excalibur¨), que logra en este film, toda una descarnada sátira-parodia sobre el mundo del espionaje, próxima al estilo de ¨Teléfono Rojo, volamos hacia Moscú¨ (auque a años luz de semejante obra maestra).
El film, si bien es un tanto irregular, se sostiene gracias a las excelentes interepretaciones de Pierce Brosnan y, sobretodo de Geoffrey Rush, en cuyos encuentros (memorable la escena del pase de información en un burdel) se va extendiendo la farsa sobre el canal de Panamá, guerrillas revolucionarias y que acabará desembocando en una red de mentiras de las que ninguno podrá ecapar a sus consecuencias.
Además, el reparto ayuda a hacer aún más disfrutable la película, gracias a la presencia de Jamie Lee Curtis, Brendan Gleeson, Leonor Varela, o la breve aparición del jóven Daniel Radcliffe, el mismo año que rodó la primera entrega de su ya famosa saga de Harry Potter.
En resumen, una comedia vodevilesca, no un thriller ni nada parecido, que critíca de manera elegante el espionaje, las motivaciones que subyacen en la política internacional y en las mentiras en las que algunos gobiernos basan sus decisiones (me recordó a la farsa de la invasión de Irak en 2003).
NoFear
7
Delirante y cachonda película basada en una novela de John Le Carré, dirigida por el irregular y algo pedante John Boorman (recordado sobretodo por ¨Excalibur¨), que logra en este film, toda una descarnada sátira-parodia sobre el mundo del espionaje, próxima al estilo de ¨Teléfono Rojo, volamos hacia Moscú¨ (auque a años luz de semejante obra maestra).
El film, si bien es un tanto irregular, se sostiene gracias a las excelentes interepretaciones de Pierce Brosnan y, sobretodo de Geoffrey Rush, en cuyos encuentros (memorable la escena del pase de información en un burdel) se va extendiendo la farsa sobre el canal de Panamá, guerrillas revolucionarias y que acabará desembocando en una red de mentiras de las que ninguno podrá ecapar a sus consecuencias.
Además, el reparto ayuda a hacer aún más disfrutable la película, gracias a la presencia de Jamie Lee Curtis, Brendan Gleeson, Leonor Varela, o la breve aparición del jóven Daniel Radcliffe, el mismo año que rodó la primera entrega de su ya famosa saga de Harry Potter.
En resumen, una comedia vodevilesca, no un thriller ni nada parecido, que critíca de manera elegante el espionaje, las motivaciones que subyacen en la política internacional y en las mentiras en las que algunos gobiernos basan sus decisiones (me recordó a la farsa de la invasión de Irak en 2003).
Me gusta (2) Reportar