Críticas de Misión Imposible 5: Nación Secreta (1)
ASH86
17 Aug 2015
8
Estamos ya en la segunda mitad de 2015, y creo que a estas alturas puedo decir que éste está siendo un año extraño; un año en el que los blockbusters, sobre todo los pertenecientes a franquicias consagradas de terror, de ciencia ficción y aunque muchos lo nieguen, de superhéroes, están decepcionando, y en el que películas de las que esperamos más bien poco, nos están dando grandes alegrías. Sin embargo, si hay algo por lo que creo que está destacando 2015, es porque los amantes del género de “superespías”, sin duda estamos de enhorabuena, y no solo por la cantidad de títulos que nos están llegando, también porque hasta la fecha, todos ellos han tenido una calidad ciertamente notable.
“Misión Imposible: Nación Secreta” es un ejemplo de cómo haciendo las cosas bien, ni hay necesidad de inventar nada nuevo, ni de hacer filigranas imposibles con el guión con el único objetivo de sorprender al espectador. Lo digo desde ya, estamos ante una gran película.
El argumento de la película es sin duda el más gamberro de toda la saga; y es que por primera vez, “La Fuerza de Misión Imposible”, caída en la clandestinidad y siendo lo único que queda de la misma el agente Ethan Hunt –nada nuevo hasta aquí-, se enfrentará nada menos que a una organización de contraespionaje salida del MI6 conocida como “El Sindicato”. Dicho de otro modo; a falta de un agente 007, han tenido que ser los yanquis los que neutralicen a “Spectra” y le salven el culo al MI6 –y en una sola película, que a 007 le llevó al menos seis-.
La película tiene todos los elementos que han hecho de “Misión Imposible” una gran saga; contamos con mascaras, gadgets, escenas de infiltraciones “imposibles”, la mejor escena de persecución que he visto en bastante tiempo, interrogatorios y conversaciones convertidas en auténticos duelos de ingenio, escenas de acción que tienen lugar a la sombra de eventos elegantes, etc. Y lo sé, dicho esto algunos podréis pensar que estamos ante un “más de lo mismo”, pero es que lo han hecho todo tan bien que sinceramente ¿A quien le importa?
Algo que me ha hecho mucha gracia y que me ha parecido un toque muy inteligente, es el tratamiento que después de tantos años le dan al personaje de Tom Cruise, como si fuera una especie de estrella del rock dentro del “FMI”, al que todos admiran, y para el que nadie piensa ya que exista una misión que de verdad le pueda resultar imposible.
Del reparto decir que Tom Cruise está realmente bien, mostrándonos a un Ethan Hunt veterano -como en la anterior película- que empieza a estar cansado de tanto riesgo y desconfianza, aunque a pesar de ello no cese en su empeño de neutralizar al “Sindicato-Spectra”. Por su parte Jeremy Renner, Simon Pegg y Ving Rhames (que está empezando a perder músculo en favor de la barriga), siguen en sus respectivos papeles, bastante bien en general. Rebecca Ferguson no termina de convencerme, sobre todo porque ante las comparativas con las anteriores mujeres espías del equipo, tanto Maggie Q como Paula Patton salen ganando (sobre todo esta última). Por último destacar que Alec Baldwin desde ya se ha convertido en un activo imprescindible de la saga.
Visualmente, casi toda la película resulta impecable. Además, en su empeño de darle a 007 el toque de atención que está claro están intentando dar, se han trabajado muchísimo varias de las escenas de acción para que resulten espectaculares pero a la vez sobrias, al estilo del 007 de Daniel Craig, pero dejando claro que son americanos. Ahora bien, no es oro todo lo que reduce y en la tradición de la saga por introducir una escena de infiltración imposible, creo que han patinado con cierta escena que se desarrolla bajo el agua.
En lo que al apartado sonoro se refiere, diré que el doblaje resulta más que correcto y que el “score” está como siempre a la altura (menos mal que ya queda lejos aquello que hizo Limp Bizkit).
En resumen, una película a la altura de mis expectativas y a la altura de su predecesora “Protocolo Fantasma”, que tan buen sabor de boca me dejó en su día. Además de un simpático intento de toque de atención a la franquicia 007, dado con la única intención de hacer saber que ellos también juegan y también saben hacerlo bien.
ASH86
8
Estamos ya en la segunda mitad de 2015, y creo que a estas alturas puedo decir que éste está siendo un año extraño; un año en el que los blockbusters, sobre todo los pertenecientes a franquicias consagradas de terror, de ciencia ficción y aunque muchos lo nieguen, de superhéroes, están decepcionando, y en el que películas de las que esperamos más bien poco, nos están dando grandes alegrías. Sin embargo, si hay algo por lo que creo que está destacando 2015, es porque los amantes del género de “superespías”, sin duda estamos de enhorabuena, y no solo por la cantidad de títulos que nos están llegando, también porque hasta la fecha, todos ellos han tenido una calidad ciertamente notable.
“Misión Imposible: Nación Secreta” es un ejemplo de cómo haciendo las cosas bien, ni hay necesidad de inventar nada nuevo, ni de hacer filigranas imposibles con el guión con el único objetivo de sorprender al espectador. Lo digo desde ya, estamos ante una gran película.
El argumento de la película es sin duda el más gamberro de toda la saga; y es que por primera vez, “La Fuerza de Misión Imposible”, caída en la clandestinidad y siendo lo único que queda de la misma el agente Ethan Hunt –nada nuevo hasta aquí-, se enfrentará nada menos que a una organización de contraespionaje salida del MI6 conocida como “El Sindicato”. Dicho de otro modo; a falta de un agente 007, han tenido que ser los yanquis los que neutralicen a “Spectra” y le salven el culo al MI6 –y en una sola película, que a 007 le llevó al menos seis-.
La película tiene todos los elementos que han hecho de “Misión Imposible” una gran saga; contamos con mascaras, gadgets, escenas de infiltraciones “imposibles”, la mejor escena de persecución que he visto en bastante tiempo, interrogatorios y conversaciones convertidas en auténticos duelos de ingenio, escenas de acción que tienen lugar a la sombra de eventos elegantes, etc. Y lo sé, dicho esto algunos podréis pensar que estamos ante un “más de lo mismo”, pero es que lo han hecho todo tan bien que sinceramente ¿A quien le importa?
Algo que me ha hecho mucha gracia y que me ha parecido un toque muy inteligente, es el tratamiento que después de tantos años le dan al personaje de Tom Cruise, como si fuera una especie de estrella del rock dentro del “FMI”, al que todos admiran, y para el que nadie piensa ya que exista una misión que de verdad le pueda resultar imposible.
Del reparto decir que Tom Cruise está realmente bien, mostrándonos a un Ethan Hunt veterano -como en la anterior película- que empieza a estar cansado de tanto riesgo y desconfianza, aunque a pesar de ello no cese en su empeño de neutralizar al “Sindicato-Spectra”. Por su parte Jeremy Renner, Simon Pegg y Ving Rhames (que está empezando a perder músculo en favor de la barriga), siguen en sus respectivos papeles, bastante bien en general. Rebecca Ferguson no termina de convencerme, sobre todo porque ante las comparativas con las anteriores mujeres espías del equipo, tanto Maggie Q como Paula Patton salen ganando (sobre todo esta última). Por último destacar que Alec Baldwin desde ya se ha convertido en un activo imprescindible de la saga.
Visualmente, casi toda la película resulta impecable. Además, en su empeño de darle a 007 el toque de atención que está claro están intentando dar, se han trabajado muchísimo varias de las escenas de acción para que resulten espectaculares pero a la vez sobrias, al estilo del 007 de Daniel Craig, pero dejando claro que son americanos. Ahora bien, no es oro todo lo que reduce y en la tradición de la saga por introducir una escena de infiltración imposible, creo que han patinado con cierta escena que se desarrolla bajo el agua.
En lo que al apartado sonoro se refiere, diré que el doblaje resulta más que correcto y que el “score” está como siempre a la altura (menos mal que ya queda lejos aquello que hizo Limp Bizkit).
En resumen, una película a la altura de mis expectativas y a la altura de su predecesora “Protocolo Fantasma”, que tan buen sabor de boca me dejó en su día. Además de un simpático intento de toque de atención a la franquicia 007, dado con la única intención de hacer saber que ellos también juegan y también saben hacerlo bien.
LA PUNTÚO CON UN 8
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