(Lógicamente mi crítica está basada totalmente en la película. Mis opiniones no se referirán a la verdadera historia de Bethany Hamilton)
Sensaciones mágicas son las que sentimos cuando por fin conseguimos formar parte del mundo que desde pequeños soñamos con entrar.
Millones de sensaciones totalmente inesperadas nos llegan cuando ese mundo mágico con el que soñábamos, transforma nuestro mundo real, en una pesadilla.
Este 2012 se ha estrenado en nuestra cartelera la película dirigida por Sean McNamara, basándose en la escalofriante historia real que le sucedió hace nueve años a Bethany Hamilton, interpretada por AnnaSophia Robb.
Cuando oyes a alguien hablar de este filme, mayormente la frase ¨un tiburón le arranca el brazo a una surfista y ella tendrá que ser valiente para seguir ejerciendo su profesión¨, intuitivamente dos ideas claras le vienen a la mente al espectador.
¨Tengo ganas de llorar, vamos a ver este dramón¨, y para los menos sensibles, ¨un tiburón arrancándole el brazo a la chica, ya era hora que se hicieran de nuevo películas de tiburones, hay que ir a verla.¨
Y la verdad, es que así es.
Sin embargo a mí me pareció que la película va bajando cada vez más el listón sobre estas dos ideas fundamentales.
Sobre el tema del drama, yo no la considero una película de drama, en el estricto sentido de la palabra. Al menos sobre las escenas que se llevan a cabo. Tan solo un llanto de nuestra protagonista en 106 minutos.
Se basa muchísimo más en la fuerza de la superación. Que sobre eso también cabe decir que, demasiada superación es lo que se aprecia y muy poco de sentimientos de tristeza o de como encajar el día a día cuando te ocurre una desgracia como esta. No dejan espacio para que el espectador asimile los sentimientos que debería transmitir la perjudicada. Tan solo se basa en las ganas de coger de nuevo la tabla se surf.
Y en cuanto al momento exacto de la desgracia. La verdad es que me parece correcto que le den un plus de intriga al film gracias a los planos de unos metros por debajo del lugar del agua de donde se encuentra nuestra surfista surcando las olas. Recuerda a las míticas escenas que llevó a cabo Spierlberg en ¨Tiburón¨.
Sin embargo da un poco de pena que de casi todos los planos que se llevan a cabo en la película, tan solo el que logra el aprobado sea el plagio de Spielberg. Pienso que los planos son llevados un poco ¨a lo loco¨. Sobretodo los primeros veinte minutos, sin duda. No paran quietos, transmiten nerviosismo sin saber como.
Como decía, intriga. Nunca se sabe cuando saldrá nuestro amigo, hasta que sale. Y la verdad es que a mí personalmente me decepcionó un poco.
Como ya he nombrado antes, es uno de los focos interesantes de la película, aunque ya se sabe que es un punto secundario, pero no obstante se tiene mucho en cuenta inconscientemente.
Y la verdad es que en 106 minutos, el momento de la desgracia y que muchos espectadores esperaban a ver, no llega ni a un minuto de duración.
Si las escenas dicen que no hay llantos, no hay llantos. Pero lo que destaco muy positivamente es el guión que cada uno de los personajes de la película realiza.
Lo veo un guión bien elaborado, del que no aburre en cuando los protagonistas hablan de sus cosas sin importancia.
Este buen guión fue bien interpretado por un Dennis Quaid del que vemos que en su vida siguen apareciéndole animales, como ya pudimos ver en ¨Dragonheart¨ (en este caso dragones) en 1996.
Y una AnnaSophia Robb que ya vimos actuar en ¨Charlie y la fábrica de chocolate¨ que no lo ha hecho mal del todo, le daría un 5 en su actuación en ¨Soul Surfer¨
En definitiva, que tampoco es una película que va a marcar los corazones de los espectadores, aun sabiendo que se basa en una historia real.
Más bien sentiremos momentos de superación y de perseguir los sueños que cada uno tiene en mente, y que quizás nuestros problemas no son tan problemas si los comparamos con los de esta chica.
gery
5
(Lógicamente mi crítica está basada totalmente en la película. Mis opiniones no se referirán a la verdadera historia de Bethany Hamilton)
Sensaciones mágicas son las que sentimos cuando por fin conseguimos formar parte del mundo que desde pequeños soñamos con entrar.
Millones de sensaciones totalmente inesperadas nos llegan cuando ese mundo mágico con el que soñábamos, transforma nuestro mundo real, en una pesadilla.
Este 2012 se ha estrenado en nuestra cartelera la película dirigida por Sean McNamara, basándose en la escalofriante historia real que le sucedió hace nueve años a Bethany Hamilton, interpretada por AnnaSophia Robb.
Cuando oyes a alguien hablar de este filme, mayormente la frase ¨un tiburón le arranca el brazo a una surfista y ella tendrá que ser valiente para seguir ejerciendo su profesión¨, intuitivamente dos ideas claras le vienen a la mente al espectador.
¨Tengo ganas de llorar, vamos a ver este dramón¨, y para los menos sensibles, ¨un tiburón arrancándole el brazo a la chica, ya era hora que se hicieran de nuevo películas de tiburones, hay que ir a verla.¨
Y la verdad, es que así es.
Sin embargo a mí me pareció que la película va bajando cada vez más el listón sobre estas dos ideas fundamentales.
Sobre el tema del drama, yo no la considero una película de drama, en el estricto sentido de la palabra. Al menos sobre las escenas que se llevan a cabo. Tan solo un llanto de nuestra protagonista en 106 minutos.
Se basa muchísimo más en la fuerza de la superación. Que sobre eso también cabe decir que, demasiada superación es lo que se aprecia y muy poco de sentimientos de tristeza o de como encajar el día a día cuando te ocurre una desgracia como esta. No dejan espacio para que el espectador asimile los sentimientos que debería transmitir la perjudicada. Tan solo se basa en las ganas de coger de nuevo la tabla se surf.
Y en cuanto al momento exacto de la desgracia. La verdad es que me parece correcto que le den un plus de intriga al film gracias a los planos de unos metros por debajo del lugar del agua de donde se encuentra nuestra surfista surcando las olas. Recuerda a las míticas escenas que llevó a cabo Spierlberg en ¨Tiburón¨.
Sin embargo da un poco de pena que de casi todos los planos que se llevan a cabo en la película, tan solo el que logra el aprobado sea el plagio de Spielberg. Pienso que los planos son llevados un poco ¨a lo loco¨. Sobretodo los primeros veinte minutos, sin duda. No paran quietos, transmiten nerviosismo sin saber como.
Como decía, intriga. Nunca se sabe cuando saldrá nuestro amigo, hasta que sale. Y la verdad es que a mí personalmente me decepcionó un poco.
Como ya he nombrado antes, es uno de los focos interesantes de la película, aunque ya se sabe que es un punto secundario, pero no obstante se tiene mucho en cuenta inconscientemente.
Y la verdad es que en 106 minutos, el momento de la desgracia y que muchos espectadores esperaban a ver, no llega ni a un minuto de duración.
Si las escenas dicen que no hay llantos, no hay llantos. Pero lo que destaco muy positivamente es el guión que cada uno de los personajes de la película realiza.
Lo veo un guión bien elaborado, del que no aburre en cuando los protagonistas hablan de sus cosas sin importancia.
Este buen guión fue bien interpretado por un Dennis Quaid del que vemos que en su vida siguen apareciéndole animales, como ya pudimos ver en ¨Dragonheart¨ (en este caso dragones) en 1996.
Y una AnnaSophia Robb que ya vimos actuar en ¨Charlie y la fábrica de chocolate¨ que no lo ha hecho mal del todo, le daría un 5 en su actuación en ¨Soul Surfer¨
En definitiva, que tampoco es una película que va a marcar los corazones de los espectadores, aun sabiendo que se basa en una historia real.
Más bien sentiremos momentos de superación y de perseguir los sueños que cada uno tiene en mente, y que quizás nuestros problemas no son tan problemas si los comparamos con los de esta chica.
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