Segagaga es un pseudo-RPG creado por el diseñador Tez Okano que nació como una simple broma, pero que terminó convirtiéndose en un reflejo del sentimiento de Sega respecto a su historia y su situación en aquel momento.
La historia tiene lugar en el año 2015, cuando Sega apenas mantiene un 3% de la cuota de mercado. Ante esta difícil situación, el presidente de la compañía decide iniciar el + llamado “Proyecto Segagaga”, un plan secreto que con suerte le permitirá sobreponerse a las malévolas estrategias comerciales de su competidora DOGMA. Así pues, los estudiantes Taro Sega y Yayoi Haneda son seleccionados como nuevos gerifaltes de Sega con la esperanza de llevarla hasta lo más alto. Como era de esperar, el jugador encarna la figura de Taro, que en su nuevo trabajo deberá aprender los entresijos que esconde la Torre Sega y seguir las instrucciones de su guía Alisa para cumplir con los sueños del presidente.
La acción se divide en dos partes bien diferenciadas: durante la primera parte del juego, el joven protagonista debe adentrarse en los distintos estudios de desarrollo en busca de trabajadores para poder contratarlos y hacer que creen nuevos videojuegos. Estos segmentos parodian la mecánica de los RPGs tradicionales, sirviendo cada estudio como mazmorra, y por tanto hay que emplear el tiempo haciendo las tareas típicas de este género. La más importante de ellas es claramente superar los combates contra los trabajadores: las batallas se desarrollan a través de gritos e insultos, con la intención de debilitar mentalmente a los susodichos. Al derrotarlos, podemos reclutarlos para incluirlos en nuestros proyectos.
Y es aquí donde entra la segunda parte del juego, la simulación de empresa. Cada estudio está formado por tres programadores, tres diseñadores y un director de desarrollo. El objetivo es seleccionar bien a los miembros del equipo y controlar sus parámetros para asegurarnos de que están cómodos y pueden trabajar correctamente. Existen otros aspectos a tener en cuenta, como el presupuesto para la creación del videojuego o nuestra orientación como productores (si queremos lanzar juegos mediocres pero de forma continuada o concentrar los esfuerzos en un buen título aunque cueste más tiempo). De vez en cuando ocurrirán eventos aleatorios que pueden afectar también al desarrollo, como que un empleado se case o el descubrimiento de bugs en el software.
Existen tres estudios distintos que conquistar y un sótano secreto para explorar. También podemos tomar varias decisiones como lanzar una nueva consola o visitar los principales barrios de manga y electrónica para publicitar nuestros productos. Dependiendo de lo bien que lo hayamos hecho durante los tres años que dura la historia del juego, lograremos uno de los varios finales posibles.
Sinopsis:
Segagaga es un pseudo-RPG creado por el diseñador Tez Okano que nació como una simple broma, pero que terminó convirtiéndose en un reflejo del sentimiento de Sega respecto a su historia y su situación en aquel momento.
La historia tiene lugar en el año 2015, cuando Sega apenas mantiene un 3% de la cuota de mercado. Ante esta difícil situación, el presidente de la compañía decide iniciar el + llamado “Proyecto Segagaga”, un plan secreto que con suerte le permitirá sobreponerse a las malévolas estrategias comerciales de su competidora DOGMA. Así pues, los estudiantes Taro Sega y Yayoi Haneda son seleccionados como nuevos gerifaltes de Sega con la esperanza de llevarla hasta lo más alto. Como era de esperar, el jugador encarna la figura de Taro, que en su nuevo trabajo deberá aprender los entresijos que esconde la Torre Sega y seguir las instrucciones de su guía Alisa para cumplir con los sueños del presidente.
La acción se divide en dos partes bien diferenciadas: durante la primera parte del juego, el joven protagonista debe adentrarse en los distintos estudios de desarrollo en busca de trabajadores para poder contratarlos y hacer que creen nuevos videojuegos. Estos segmentos parodian la mecánica de los RPGs tradicionales, sirviendo cada estudio como mazmorra, y por tanto hay que emplear el tiempo haciendo las tareas típicas de este género. La más importante de ellas es claramente superar los combates contra los trabajadores: las batallas se desarrollan a través de gritos e insultos, con la intención de debilitar mentalmente a los susodichos. Al derrotarlos, podemos reclutarlos para incluirlos en nuestros proyectos.
Y es aquí donde entra la segunda parte del juego, la simulación de empresa. Cada estudio está formado por tres programadores, tres diseñadores y un director de desarrollo. El objetivo es seleccionar bien a los miembros del equipo y controlar sus parámetros para asegurarnos de que están cómodos y pueden trabajar correctamente. Existen otros aspectos a tener en cuenta, como el presupuesto para la creación del videojuego o nuestra orientación como productores (si queremos lanzar juegos mediocres pero de forma continuada o concentrar los esfuerzos en un buen título aunque cueste más tiempo). De vez en cuando ocurrirán eventos aleatorios que pueden afectar también al desarrollo, como que un empleado se case o el descubrimiento de bugs en el software.
Existen tres estudios distintos que conquistar y un sótano secreto para explorar. También podemos tomar varias decisiones como lanzar una nueva consola o visitar los principales barrios de manga y electrónica para publicitar nuestros productos. Dependiendo de lo bien que lo hayamos hecho durante los tres años que dura la historia del juego, lograremos uno de los varios finales posibles.