Trama policial con intensa vertiente psicológica que en la pantalla posee el magnetismo seductor de unos actores excepcionales y en el patio de butacas se instala como un trasunto sexual.
El juego de los equívocos y los lances de alcoba resultan atractivos para el público y por eso se utilizan junto con el humor negro como recurso cuando el argumento flaquea o transita junto a la línea roja de la verosimilitud escasa.
Paul Verhoeven se ve obligado a lidiar con un guión complejo y algo abstruso pero hay que reconocer que es capaz de mantener la sombra de la intriga hasta el final.
Michael Douglas y Sharon Stone brillan con luz propia pero también el resto de protagonistas cumplen su cometido a la perfección. Buena banda sonora.
billy_lum
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Trama policial con intensa vertiente psicológica que en la pantalla posee el magnetismo seductor de unos actores excepcionales y en el patio de butacas se instala como un trasunto sexual.
El juego de los equívocos y los lances de alcoba resultan atractivos para el público y por eso se utilizan junto con el humor negro como recurso cuando el argumento flaquea o transita junto a la línea roja de la verosimilitud escasa.
Paul Verhoeven se ve obligado a lidiar con un guión complejo y algo abstruso pero hay que reconocer que es capaz de mantener la sombra de la intriga hasta el final.
Michael Douglas y Sharon Stone brillan con luz propia pero también el resto de protagonistas cumplen su cometido a la perfección. Buena banda sonora.
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