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Violenta (para la época), sádica y colorista (recordad: Eastmancolor = Sangre más roja) película sobre un cirujano plástico que forma una banda criminal circense (argumento muy a lo Tod Browning). Cuenta con un reparto muy variopinto que incluye al histriónico actor alemán Anton Driffing, de nuevo poniéndonos el miedo en el cuerpo con sus interpretaciones hieráticas que se tuercen de pronto en las más terroríficas muecas; la austríaca-indonesia Erika Remberg, de belleza aparentemente inocente pero dotada de un tremendo sex-appeal (hizo muchas pelis ¨de destape¨) además de considerable talento; la francesa Yvonne Monlaur, justo antes de su papel de cursi, idiota y estrangulable maestra en ¨Las novias de Drácula¨; el gran Donald Pleasance como papi de la Remberg; el actor de carácter Jack Gwillym, típico secundario al que vemos en decenas de pelis imprescindibles sin saber quién es e incluso dos sorpresitas para los más frikis: un joven Kenny ¨R2d2¨ Baker como enano de circo y el teutón Walter Gotell, asíduo de la saga Bond durante más de una década.
¿Podemos pedir más? Que tal el gran Douglas Slocombe a cargo de la fotografía, ¿eh? Los mimbres son excelentes. La película, pueeeeees... Bueno, no está mal.
El inicio es - como toda la película, lo que es su gran defecto - demasiado lento pero nos introduce bien a lo que será la película: el circo como una trampa mortal, donde la sensación de peligro y la tensión por el catastrófico y sangriento destino que espera a los personajes es constante. El decente guion y la buena dirección del relativamente joven pero bastante experimentado tanto en sonido como en edición Sidney Hayers son el elemento clave. Además, hay chicas ligeras de ropa y números de circo auténticos (la peli se rodó realmente en un circo, muchas escenas de carpa son exteriores).
Para empezar, es de justicia decir que Monlaur está muy bien en su papel y que quizá debamos culpar su pésima actuación en ¨Las novias de Drácula¨ a otros elementos (Fisher y Sangster son dos colosos, pero todos cometemos errores alguna vez). Por otro lado, la peli se centra mucho en los retorcidos planes del abyecto y manipulador personaje de Driffing, más que correcto en todo momento, dejando al resto del reparto - que es bastante competente, cabe decir - en personajes bastante planos.
Como era de esperar, la fotografía, viniendo de un grande como Slocombe, es bella y llena de colorido. Los números de circo están bien rodados, aunque obviamente sin la épica de pelis como ¨El fabuloso mundo del circo¨ o ¨Trapecio¨. La película entra muy bien por los ojos y por los oídos: la banda sonora pop le da a la peli un toque moderno, y se combina a la perfección con la estética sesentera de los camerinos, en contraste con el ambiente S.XIX que se respira bajo la carpa y en las pistas. A nivel técnico, es un magnífico producto.
Aunque tiene un buen argumento, la peli puede llegar a hacerse larga para el que espere un festival de asesinatos. Es una pausada historia de obsesión sexual, crónica negra y drama médico, y puede resultar bastante lenta y pesada ya que las ya nombradas y conseguidísimas escenas de suspense escasean, y el guion se centra excesivamente en el drama entre bastidores (el clímax me ha encantado, por eso. Y además sale un tío disfrazado de gorila, que para mí siempre suma). Aunque me ha parecido buena, me ha decepcionado un tanto en este aspecto: mucho drama erótico (para esos tiempos) y muy buenos toquecillos de suspense para un thriller del que esperaba mucho más.
Buena película de los 60 en que un cirujano comienza a matar a gente de sus espectáculos. La película es muy entretenida de principio a fin, si no es por los asesinatos es por el espectáculo, que se agradece que pongan espectáculos ya que sino costaría algo más de entretener al espectador que ve la película. El argumento no es gran cosa, pero sí es llamativo: un cirujano que comete asesinatos ¨maquillándolos¨ como accidentes, y en un circo. Las muertes son bastante buenas, dentro de las posibilidades que hay, me han gustado bastante y están bien hechas, y la idea de que el asesino ¨disfrace¨ los asesinatos como si fueran accidentes me ha gustado, y están bien disfrazados. Hay varios momentos con mucha tensión (cabe destacar el de la primera muerte, hay muchísima tensión en esa escena). Actuaciones aceptables, un desarrollo aceptable y una película muy poco conocida que, en mi opinión, no estaría mal que lo fuese más.
Esto si que es terror (aunque no fantástico). Un brillante médico especialista en Cirujías Plásticas envuelto en una enmarañada trama delictual que no da respiro en ningún momento. Anton Diffring, magistral actor que posteriormente protagonizó ¨The Man Who Could Cheat Death¨ para la Hammer, se roba practicamente la película pese a que hay actuaciones destacadas como las ¨Hammer Woman¨ Ivonne Romain e Ivonne Fourneaux y del gran actor Donald Pleasence. Un argumento sin fallas, una fotografía maravillosa y una Dirección llevada con mano firme por Sidney Hayers, más la preesentación del Circo Smart, hacen de esta casi olvidada ¨joya¨, un espectáculo facinante y delirante. Excelente de principio a fin.
Buena pelicula. Tiene mucho suspenso y atrapa hasta el final. Me compadezco del pobre payaso q perdio a su enamorada :D jeje pero bueno dicen que los payasos no pueden reir.
Muy buena
Críticas: 5
Miguel Arkangel
6
El cine de terror británico de los 60s no se limita las producciones de la Hammer. La Anglo-Amalgamated se animó a producir un puñado de filmes de horror que daban un paso adelante en cuanto a mostrar sexo y violencia, y que incluye ¨Peeping Tom¨, ¨Horrores of the Black Museum¨ y a Circus of Horrors.
El ambiente del Circo es ideal para una película de terror y ha sido utilizado infinidad de veces. En esta ocasión tenemos a una especie de Mad Doctor que dirige un espectacular Circo de variedades, pero en realidad se dedica a practicar cirugías plásticas en jóvenes desfiguradas y luego asesinarlas.
Es dirigida por un competente Sidney Hayers, que luego tendría una larga carrera en la televisión, y es considerada como un pieza clásica del terror británico de los 60s. Tiene escenas de atracciones de circo, poco impresionantes el día de hoy; la calidad de la imagen, el colorido, el maquillaje y la fotografía son puntos altos dentro de la cinta; se anima con algunas muertes violentas, audaces para la época; y, aparece un gorila deliciosamente falso.
Podremos ver, además, a Donald Pleasence delgado;el actor Anton Driffing hace un buen papel como un chiflado doctor nazi y el elenco femenino está compuesto por un buen grupo de bellas actrices secundarias. Por cierto, originalmente tenía algunas escenas de desnudos femeninos que fueron despiadadamente cortadas por la censura y se han perdido al día de hoy.
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