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Ver la versión completa : El Cuento Mas Cruel



Zombs
16/04/2006, 10:08
Fuente (http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pIdNoticia=338045&pIdSeccion=38&pNumEjemplar=1064)


Seguro que este cuento ya está publicado en alguna parte, pero por más que lo he buscado no he podido encontrarlo, así que tengo que fiarme de mi memoria para resumir en una sola las dos versiones que recuerdo. Una la escuché de niño en Mieres, la otra a una amiga de Turón (gracias Pilar) a quien se la contaban sus mayores, que situaban el escenario de la historia en este Valle.

Aunque también cabe la posibilidad de que nunca se haya recogido por la extrema violencia que entraña su relato y que supera con creces incluso lo que vemos en los telediarios, que ya es decir. Así que si tienen ustedes el corazón sensible o el estómago delicado, dejen de leer y vuelvan la semana próxima, que traeré algo más suave. En ambas versiones los hechos se desarrollan en una casa aislada en el monte, pero próxima a una localidad más grande con comercios que abastecen a los habitantes de los alrededores. Por el tipo de distribución de la población se trata de un paisaje claramente asturiano.

La época es indeterminada, tal vez el siglo XVIII o XIX, y antes de la llegada de la luz eléctrica, pero, eso sí, en un período de malas cosechas y hambre extrema; hambre que trae la desdicha y la enfermedad a los hogares, tanta hambre que se mueren las bestias y las personas. En la vivienda habita una familia pobre: padre, madre, una hija adolescente y otro hijo de corta edad. Un mal día la madre muere, no hay dinero con que pagar el sepelio y para evitar más sufrimientos a los suyos el padre decide encargarse él mismo de darle sepultura en un campo baldío cercano al cementerio.

Otra familia, un poco mejor situada, también sufre las consecuencias del desastre general, la hierba está tan seca y es tan escasa que los animales enferman y, como las personas, también acaban muriendo. La necesidad de comida plantea la duda de qué hacer con sus cuerpos, pero ante el miedo a la peste el cabeza de familia prohíbe que sirvan de alimento, así que los conejos y las gallinas se van tirando al río; pero cuando le llega al turno a la vieja vaca sus restos se entierran lejos de la casa y casualmente la hija de la familia más pobre, encargada de rebuscar raíces para la cena en un bosquecillo próximo, observa sin ser vista cómo se cava la fosa y se depositan en ella los despojos del animal.

Ella sí ha llegado al extremo de la miseria y decide que la carne siempre es carne, así que, saltándose los escrúpulos, decide informar a su padre y volver a las pocas horas a por un buen pedazo para poner fin de una vez por todas al hambre de su padre y su hermano. Cuando llega la noche, la oscuridad más absoluta se adueña de los montes y como si presagiasen el terrible drama que se va a desarrollar la luna y las estrellas se esconden tras un silencio que sólo rompen los lastimeros aullidos de los perrosÉy los golpes secos del azadón sobre la tierra recién movida.

Al poco, sin esperar al amanecer, el fogón ilumina la cocina, se prepara la mesa y todos comen hasta saciarse. Luego, invadidos por la sensación de sopor que deja un buen banquete, se retiran a dormir. Entonces lo oyen. Al otro lado de la puerta se repiten unos golpes, primero son imperceptibles, luego van sintiéndose cada vez más nítidos, hasta que se deciden a abrir. Es la niña quien descorre el cerrojo y levanta ligeramente la palmatoria donde se consume el cabo de la vela para ver salir de las tinieblas el rostro lívido de su madre muerta:

-Vengo de la sepultura, devuélveme mi asadura.

Tras escuchar la voz de ultratumba, el padre comprende en seguida la situación y se da cuenta de que su hija se ha equivocado de fosa, pero ya es demasiado tarde para todos.

Baal Zabut
20/04/2006, 10:20
Bien este foro me gusta pero creo q esta falto de actividad a si q me he propuesto opinar en todos los relatos q lea.

Genial idea la de contar historias, leyendas urbanas o cuentos tradicionales siempre y cuando sean oscuros como este.

Buen relato. Los has escrito muy bien, casi se podia oler la peculiar cena.