imported_Rick
31/01/2006, 18:37
Antes de nada decir que esto no es un relato, sino un guión para largometraje que estoy haciendo. No es que me hayan contratado para hacerlo, lo escribo porque me gusta escribir guiones, jejeje. Lo que mejor se me da es el género negro y también me gusta meter guiños a miles de cosas (el comienzo que recuerda a "Las dos caras de la verdad", el nombre del abogado Tanzarian y muchos más que quiero meter -aunque el apellido Angel no salió de "El corazón del ángel" sino de que realmente ese es mi nombre, jeje-). He llegado hasta dónde aquí dejo. A ver que os parece. Me gustaría que me diéseis vuestras opiniones.
LA NOCHE DE BRASSAÏ
Elliot, un chico escuálido y afeminado, corre por las oscuras calles de la ciudad de madrugada perseguido por muchos policías armados hasta que lo rodean y lo arrestan.
A la mañana siguiente Rick va a su oficina para comenzar su jornada. En la sala de espera encuentra a una chica elegante que al verle se levanta pero Rick abre la puerta de su despacho y se mete dentro. Estira las cortinas para dejar entrar la luz y enciende un cigarrillo.
RICK OFF- A los diecisiete años fumaba dos cajetillas de veinte cigarrillos cada una. A los veinte me pasé a los chicles mentolados, hasta que el año pasado una espalda mojada me obligó a decidir entre retirarme al lago Tahoe a criar niños mulatos o volver a ponerme un cigarrillo en la boca. Ni que decir tiene que me fumé ese pitillo.
Mientras pronuncia eso Rick se sienta en su silla y ordena unos papeles antes de pulsar un botón que enciende una luz verde en el quicio de la puerta por fuera. La chica entra.
RICK- Buenos días, señora...
LAURA- Señorita. Selden. Laura Selden.
Laura le entrega la mano para que Rick se la bese pero éste ni se inmuta.
RICK- No soy un callista.
LAURA- Comprendo. Veo que tampoco es un caballero.
RICK- ¿En algún sitio pone que tenga que serlo?
Laura suspira de indignación. Se fija en una espada decorativa.
LAURA- Menudo espadón. ¿Lo usa a menudo?
RICK- Sólo cuando se portan mal.
Laura se gira y le sonríe haciéndole ver que ha captado la broma.
LAURA- ¿Por qué no me habla de usted, señor Angel? En los tiempos que corren es conveniente saber todo lo posible de la gente a la que se contrata.
RICK- No hay mucho que contar. Mi vida es amarga pero no hay nada que no pueda arreglar mi viejo amigo Johnny Walker. Es todo un caballero y el único que no necesita tratarme como un ser inferior aparte de mi perro, Lucky Strike. Está conmigo para ayudarme a recordar que el género masculino es una raza doméstica. El pobre se mea encima cada vez que ve pasar a una caniche presumida oliendo a Channel numero cinco. Eso hace que le reste importancia a mis propios gatillazos amorosos. Me gano la vida como sabueso privado y me da para quitarme el hambre. Todavía hay quien gusta de contratar a un huelebraguetas para que la gente no se entere de que también son humanos.
LAURA- ¿Solitario?
RICK- Bueno..., es que no me gustan las esposas de los polizontes.
Laura sonríe ante la respuesta.
RICK- ¿Y qué me dice de usted?
LAURA- Doy clases de trigonometría.
RICK- Hmm.
LAURA- ¿Qué ha querido decir con eso?
RICK- Si usted es profesora de trigonometría entonces el chico mudo que pide limosna en la puerta del edificio es mi cantante de jazz favorito. Si lo que quiere es que me interese por su caso podría empezar por dejar de tratarme como uno de sus peluqueros.
LAURA- ¿Le suena el nombre de Armin Tanzarian?
RICK- Vagamente.
LAURA- Era el propietario del mayor bufete de abogados de la ciudad.
RICK- Loring y Loring.
LAURA- Exacto. Fue asesinado esta madrugada. La policía detuvo a un joven llamado Elliot Holloway y el teniente Presskot ya lo ha condenado ante la prensa. Sin embargo, él no mató al señor Tanzarian.
RICK- La veo muy enterada.
LAURA- Lo se porque era su secretaria en el bufete. El señor Tanzarian tenía una cola de peces gordos detrás de él y desde luego ese chico no figuraba en ella.
RICK- Podría haber sido un sicario.
LAURA- ¿Ha visto su cara?
RICK- Entiendo. Así que quiere que yo haga el trabajo que el departamento de justicia no está haciendo según sospecha usted.
LAURA- Puedo darle mil dólares como anticipo.
RICK- Debe tener mucho interés en conseguir esa cabeza. Pero no acepto dinero por algo que aún no he hecho. Me vuelve paranoico.
Rick va la comisaría de policía.
POLICÍA TERRY- Hola, Rick, ¿qué te trae por aquí?
RICK- Vengo a hablar con el chico.
POLICÍA TERRY- ¿Con Holloway? Tendrás suerte si Presskot no te echa a puntapies.
RICK- No necesito su aprobación.
POLICÍA TERRY- Algún día te partirá esa cara de tipo duro.
RICK- Lo dudo. Para eso tendría que levantarse de la silla.
Rick entra en la sala de interrogatorios donde está Elliot, pero antes un policía le agarra el brazo.
POLICÍA JOE- Eh, Rick, ¿dónde crees que vas?
RICK- A ver a un hombre inocente.
POLICÍA KENNY- Hemos encontrado pruebas.
RICK- Ah, ¿si? Enseñádmelas. Por suerte estoy aquí para deciros si son verdaderas o no es más que el recibo de vuestro sastre.
POLICÍA JOE- Vamos, Rick, somos compañeros. No pienses que vamos a quitarte el trabajo.
RICK- Tranquilo, difícilmente pensaría eso.
Rick entra y comienza a hablar con Elliot que está sentado y tiritando.
RICK- ¿Qué tal, Elliot? Mi nombre es Richard Angel.
En la otra habitación los dos policías discuten.
POLICÍA KENNY- ¿Quién diablos es ese tipo, Joe?
POLICÍA JOE- Es un sabueso de confianza.
POLICÍA KENNY- Pues entra aquí como si fuera su jodido retrete.
POLICÍA JOE- Relájate, Kenny, es legal.
Presskot aparece por detrás con cara arrogante.
PRESSKOT- ¿A soltado algo ya?
Entonces se da cuenta de que Rick está con el sospechoso y pone cara de enfado.
PRESSKOT- Pero ¿qué se supone... ¿Quién ha dejado entrar a ese tipejo?
POLICÍA JOE- Es Richard Angel. Detective privado, señor. Tiene derecho.
PRESSKOT- ¿Derecho? Los derechos aquí los doy yo.
Presskot se dirige al cuarto de interrogatorios con visible excitación.
Rick tiene la oreja pegada a la boca de Elliot para que sólo se entere él de lo que le dice. Entonces entra en la habitación el sargento Presskot.
PRESSKOT- ¿Qué demonios está haciendo? Salga de aquí ahora mismo, sabueso.
RICK- Eres un buen chico, Elliot.
Rick y Presskot salen fuera de la sala de interrogatorios.
PRESSKOT- Escúcheme bien, Angel, si le vuelvo a ver con mi detenido puede ir olvidándose de su licencia.
RICK- Usted sabe tan bien como yo que ese chico es inocente.
PRESSKOT- Encontramos sus huellas en el arma que mató al señor Tanzarian y a un detective del departamento llamado Benny White.
RICK- Ah, y por supuesto no había más huellas.
PRESSKOT- No se haga el listo, Angel. Elliot Holloway es el asesino. Doble homicidio es un billete seguro hacia la silla eléctrica.
Rick saca un pitillo y lo enciende.
PRESSKOT- Claro, que bien asegurado. Si fuera sólo uno de los dos sabe que no le condenarían a muerte. Dígame una cosa, teniente, ¿porque no se compra unos zapatos nuevos con el dinero que le dan por callar a ese chico? Éstos ya empiezan a oler.
Rick se da la vuelta y se marcha. Presskot pone cara de cólera.
PRESSKOT- No vuelva a poner los pies en mi comisaría, Angel. ¿Se entera?
Rick, sin darse la vuelta, hace un gesto con la mano.
RICK OFF- Presskot era uno de esos tipos que cuando hacen valer su poder sobre alguien en público necesitan darse un respiro para autocomplacerse. Antes de que me interrumpiera, el chico me dijo que buscara a un tipo llamado Harry Malone en el garito de Eddie el cucaracha. Lo llamaban así porque hacía prácticas de tiro con ellas. Por eso la gente de su barrio era la primera de la ciudad en saber que había llegado el calor.
Rick entra en el bar de Eddie el cucaracha. En la barra sólo hay un tipo bebiendo cerveza.
EDDIE- ¿Qué va a tomar?
RICK- Ron con hielo.
Eddie va a buscar las botellas y el vaso. Cuando vuelve Rick le pregunta.
RICK- ¿Conoce a un tipo llamado Malone?
El tipo que bebía cerveza se levanta y se va.
EDDIE- No. No me suena.
RICK- ¿Ha visto las noticias? Ese chico parecía que nunca había roto un plato, eh.
EDDIE- Y seguramente no lo ha hecho.
RICK- Ah, ¿no? ¿Entonces quién cree que se ha cargado al gordo?
EDDIE- Verá, yo tengo la teoría de que lo hizo su amante. Era su secretaria, ¿sabe? El tipo que se acaba de ir, Buzz, trabajaba en el bufete. Lo sabe todo el muy cerdo. Al parecer la chica era de cuidado. Supo que en ese momento la herencia le favorecía más a ella que a la propia mujer del tipo. Y se lo cargó.
RICK- Es una buena teoría, pero falta una ficha, ¿no cree?
EDDIE- ¿Una ficha?
RICK- No creo que ella misma se ocupara de borrarlo del mapa. Sin duda, contrataría a un sicario. Alguien de confianza, serio. Un profesional. Lo que nos lleva a la primera pregunta que le he hecho.
EDDIE- Oiga, amigo, ya le he dicho que no se nada de ese Harry Malone.
RICK- Bien. Entonces, ¿cómo ha adivinado su nombre de pila?
Eddie se pone nervioso y saca una revólver Colt discretamente.
EDDIE- Lárguese de aquí. No quiero problemas.
RICK- Está bien, está bien.
Cuando Rick se va a girar hace un gesto rápido y le arrebata la pistola a Eddie. Lo agarra por el cuello y lo encañona.
RICK- Bien, pajarito, ahora vas a cantar de lo lindo.
EDDIE- ¿Quién es usted?
RICK- Trabajo para la mujer del gordo. Me paga por eliminar a cada hijo de perra que la ha convertido en viuda. ¿Eres tú uno, Rusty?
EDDIE- No, espere, espere.
RICK- No me hagas perder el tiempo. Dime quien es Harry Malone.
EDDIE- Es un pistolero.
RICK- ¿Y para quién gasta sus balas últimamente?
EDDIE- No lo se.
Rick aprieta el cañón de la pistola dentro de su boca.
RICK- Oye, Eddie, si sigues dándome capote no hablarás conmigo sino con la señora Colt. Y no creo que haya mucho diálogo.
Eddie habla balbuceando.
EDDIE- De verás. Sólo se que mañana van a asaltar el museo.
RICK- Eso no se sostiene, amigo.
EDDIE- ¡Es la verdad!
RICK- ¿Y qué van a sacar de allí?
EDDIE- A Dánae.
RICK- ¿Dánae? ¿Quién es Dánae?
EDDIE- Un cuadro.
RICK- Eso es una mierda, cucaracha.
EDDIE- ¡No! ¡Tanzarian estaba metido en el ajo! ¡Estaba metido en el ajo!
Rick baja el arma y Eddie suspira. Rick saca las balas del arma y las deja caer al suelo.
Rick va al despacho de Tanzarian. Antes de entrar, en el pasillo, se encuentra a la mujer de la limpieza.
RICK- ¿Frutas del bosque? ¿Me equivoco?
La limpiadora lo mira ruborizada.
LIMPIADORA- ¿Cómo lo ha sabido?
RICK- Es mi perfume favorito.
LIMPIADORA- ¿Quién es usted?
RICK- Me llamo Marc. Soy del Daily News.
LIMPIADORA- Ah, un periodista. Me encanta el Daily News.
RICK- Verá, me preguntaba si podría decirme quienes eran las personas que pasaban más tiempo con el señor Tanzarian.
LIMPIADORA- Bueno, aparte de su mujer Linda, no solía tratarse con mucha gente. Tan sólo el fiscal Andrew Norton y su secretaria Laura Holloway.
RICK- ¿Laura Holloway? ¿Puedo ver alguna foto?
LIMPIADORA- En el despacho hay un fichero con fotos de los empleados. No es que yo haya curioseado. Es que un día por accidente se cayó el plumero en una de las esquinas y bueno... mientras lo recogía... ya sabe... Aunque para verlo tendría que pedir permiso a la encargada.
RICK- Vaya. Mi jefe me matará si no le levo algo sólido hoy. Pero no se preocupe, usted me ha ayudado más de lo que merezco. Muchas gracias. Hasta otra.
Rick se da media vuelta.
LIMPIADORA- Oiga, mire, siendo usted, creo que no es mala persona. Tengo una llave maestra siempre conmigo y el despacho tiene que ventilarse después de ser fregado.
RICK- Es usted maravillosa. Voy a tener que andarme con cuidado o acabaré el día con una alianza en el dedo.
Rick sonríe y ella le abre la puerta del despacho.
RICK- Gracias.
LIMPIADORA- No se tarde mucho. Quien se la juega soy yo.
RICK- Descuide.
Rick entra y va directo al fichero. Tras mirar un poco saca una carpeta con el nombre de Laura Holloway y al ver la foto descubre que es la misma persona que Laura Selden. Vuelve a guardar el informe y antes de salir repara en un ramillete de cartas que hay sobre la mesa. Mira a ver si la limpiadora se da cuenta y entonces lo coge y se lo guarda.
Rick está en su apartamente leyendo las cartas del ramillete que robó. El perro da vueltas.
RICK OFF- Entre el correo personal de Tanzarian encontré una carta de Laura. Decía que estaba deseosa de volver con él una vez estuviera el cuadro en sus manos. Era una buena actriz, pero estaba tan claro como el agua que lo que pretendía era utilizarme para protegerse de esos amasijos de hierro que también estaban dentro de la función. Luego me dejaría en medio del asfalto, como se dejan las bolsas de basura. En cuanto al caso, no me gustaba volver a un lugar el misma día. Sobretodo si la última vez que estuve me apuntaron con un arma. Pero no tenía otra opción.
Rick va por la calle en dirección al bar de Eddie el cucaracha. Por el camino se cruza con Harry Malone pero no se conocen así que pasa desapercibido. Al entrar en el bar todo está sombrío. Pasa a la trastienda y encuentra el cadáver de Eddie tirado en el suelo.
RICK OFF- Encontrarse un pastel así da que pensar. ¿Quién le iba a decir a Eddie el cucaracha que había más aficionados a la práctica de tiro con insectos? El revolver descansaba al lado su cuerpo como un perro lazarillo. Quizá, antes de que todo ocurriera, pensó que era una buena idea sacarlo. Sin embargo su cambio de imagen revelaba que no había sido tan buena idea.
Rick sale de allí borrando con un pañuelo sus huellas de todos los lugares donde había puesto las manos al entrar.
Vuelve a su apartamento. Al entrar se encuentra que todo está desordenado. El perro da vueltas. No le da tiempo a reaccionar cuando llaman a la puerta. Abre y hay dos policías.
POLICÍA 1- ¿Richard Angel?
RICK- Soy yo.
POLICÍA 2- Queda detenido como sospechoso del asesinato de Eddie Tramonti.
RICK- ¿Qué está diciendo?
POLICÍA 1- Se encontraron sus huellas en el arma homicida.
Rick se encuentra en una celda de la comisaría.
RICK OFF- Pasar una noche en la cárcel es como atascarse en un movimiento de ajedrez. Lo único que puedes hacer es pensar. Lo demás no existe. Es vivir en suspenso. Nada ni nadie con quien puedas cabrearte excepto contigo mismo, que no es poco. Muchos lo utilizan para reecontrarse. El misterio de una celda.
Llevan a Rick al despacho de Presskot.
PRESSKOT- Siéntese, rata asquerosa.
RICK- Yo también me alegro de verle.
Rick se sienta. Presskot da vueltas junto a él y a veces se sienta sobre la mesa.
PRESSKOT- No es usted tan idiota como para matar a un barman y dejar sus huellas por el camino. Sin embargo las pruebas demuestran lo contrario. Así que le ofreceré un trato.
RICK- Intuyo que sabrá peor que el café con ketchup.
PRESSKOT- A usted le sabrá bien, porque estoy dispuesto a hacer la vista gorda y sacarle del problema en el que está metido. A cambio, claro está, de que firme una declaración autoinculpándose de haber ayudado a Elliot Holloway a fugarse de la cárcel.
RICK- ¿Se ha fugado?
PRESSKOT- Cállese, imbécil. No me gustan los listos.
RICK- No me extraña. A mi no me gusta la palabra autoinculpar.
PRESSKOT- Está de mierda hasta el cuello. Usted decide, un mínimo de quince años a la sombra o la licencia de detective.
Rick suelta una risotada momentánea. Presskot le da un puñetazo en el estómago. Rick vuelve a reírse dificultosamente.
PRESSKOT- ¿De qué se ríe ahora, sabueso?
RICK- Acaba de darme precisamente lo que necesitaba. Razones para no decirle ni cuantos dedos tengo en mi mano derecha.
PRESSKOT- Ya veo. Es usted como todos esos muertos de hambre que odian a la policía.
RICK- Hay dónde no se odia a la policía. Pero allí no le darían una placa a gente como usted.
Presskot le escupe.
RICK- Permítame decirle, con todo el respeto hacia su graduación, que usted apesta. Y no sólo por sus zapatos.
Suena el teléfono. Presskot descuelga.
PRESSKOT- Teniente Logan Presskot... Dígame, señor ... Si, lo tengo delante mía... ¿Es eso una orden?... ¿Cómo? Eso no es posible... Lo siento, señor... Enseguida, señor.
Presskot se gira hacia Rick.
PRESSKOT- ¿Sabe quién era, Angel?
RICK- Desgraciadamente no tengo oídos desmontables.
PRESSKOT- Era el fiscal Norton. Acaba de comunicarme que se ha encontrado un cigarrillo en el lugar del crimen con las huellas de un asesino a sueldo que probablemente haya participado en el atraco a un museo éste mediodía.
RICK- ¿Y bien?
PRESSKOT- Sabe que puede irse, hijo de perra. Lárguese.
Rick se levanta y se dirige hacia la puerta y abre con intención de salir.
PRESSKOT- Espere. Se me olvidaba decirle que su amiguito, Elliot Holloway, estaba entre los atracadores. Y digo estaba porque ha muerto.
RICK- Gracias, teniente Presskot. Conocerle ha sido una experiencia verdaderamente escatológica.
Rick sale y cierra la puerta.
Rick está en la cocina de su apartamento preparando unos cocktails.
RICK OFF- Al salir de la comisaría encontré a Laura esperándome en su coche. Fuimos a cenar a un restaurante donde todos los camareros parecían Napoleón Bonaparte. Luego volvimos a mi apartamento y la puse al tanto de las nuevas noticias. No me demostró estar afectada por la muerte de Elliot. Y siguió sin demostrármelo toda la noche.
De mientras pronunciaba el monologo interior se veía en imágenes a Rick bebiendo con Laura e intercambiando miradas y sonrisas.
Tras la elipsis se ve, a la mañana siguiente, la habitación del apartamento de Rick donde Laura está acostada bajo las sabanas y Rick se está terminando de vestir.
To be Continued....
LA NOCHE DE BRASSAÏ
Elliot, un chico escuálido y afeminado, corre por las oscuras calles de la ciudad de madrugada perseguido por muchos policías armados hasta que lo rodean y lo arrestan.
A la mañana siguiente Rick va a su oficina para comenzar su jornada. En la sala de espera encuentra a una chica elegante que al verle se levanta pero Rick abre la puerta de su despacho y se mete dentro. Estira las cortinas para dejar entrar la luz y enciende un cigarrillo.
RICK OFF- A los diecisiete años fumaba dos cajetillas de veinte cigarrillos cada una. A los veinte me pasé a los chicles mentolados, hasta que el año pasado una espalda mojada me obligó a decidir entre retirarme al lago Tahoe a criar niños mulatos o volver a ponerme un cigarrillo en la boca. Ni que decir tiene que me fumé ese pitillo.
Mientras pronuncia eso Rick se sienta en su silla y ordena unos papeles antes de pulsar un botón que enciende una luz verde en el quicio de la puerta por fuera. La chica entra.
RICK- Buenos días, señora...
LAURA- Señorita. Selden. Laura Selden.
Laura le entrega la mano para que Rick se la bese pero éste ni se inmuta.
RICK- No soy un callista.
LAURA- Comprendo. Veo que tampoco es un caballero.
RICK- ¿En algún sitio pone que tenga que serlo?
Laura suspira de indignación. Se fija en una espada decorativa.
LAURA- Menudo espadón. ¿Lo usa a menudo?
RICK- Sólo cuando se portan mal.
Laura se gira y le sonríe haciéndole ver que ha captado la broma.
LAURA- ¿Por qué no me habla de usted, señor Angel? En los tiempos que corren es conveniente saber todo lo posible de la gente a la que se contrata.
RICK- No hay mucho que contar. Mi vida es amarga pero no hay nada que no pueda arreglar mi viejo amigo Johnny Walker. Es todo un caballero y el único que no necesita tratarme como un ser inferior aparte de mi perro, Lucky Strike. Está conmigo para ayudarme a recordar que el género masculino es una raza doméstica. El pobre se mea encima cada vez que ve pasar a una caniche presumida oliendo a Channel numero cinco. Eso hace que le reste importancia a mis propios gatillazos amorosos. Me gano la vida como sabueso privado y me da para quitarme el hambre. Todavía hay quien gusta de contratar a un huelebraguetas para que la gente no se entere de que también son humanos.
LAURA- ¿Solitario?
RICK- Bueno..., es que no me gustan las esposas de los polizontes.
Laura sonríe ante la respuesta.
RICK- ¿Y qué me dice de usted?
LAURA- Doy clases de trigonometría.
RICK- Hmm.
LAURA- ¿Qué ha querido decir con eso?
RICK- Si usted es profesora de trigonometría entonces el chico mudo que pide limosna en la puerta del edificio es mi cantante de jazz favorito. Si lo que quiere es que me interese por su caso podría empezar por dejar de tratarme como uno de sus peluqueros.
LAURA- ¿Le suena el nombre de Armin Tanzarian?
RICK- Vagamente.
LAURA- Era el propietario del mayor bufete de abogados de la ciudad.
RICK- Loring y Loring.
LAURA- Exacto. Fue asesinado esta madrugada. La policía detuvo a un joven llamado Elliot Holloway y el teniente Presskot ya lo ha condenado ante la prensa. Sin embargo, él no mató al señor Tanzarian.
RICK- La veo muy enterada.
LAURA- Lo se porque era su secretaria en el bufete. El señor Tanzarian tenía una cola de peces gordos detrás de él y desde luego ese chico no figuraba en ella.
RICK- Podría haber sido un sicario.
LAURA- ¿Ha visto su cara?
RICK- Entiendo. Así que quiere que yo haga el trabajo que el departamento de justicia no está haciendo según sospecha usted.
LAURA- Puedo darle mil dólares como anticipo.
RICK- Debe tener mucho interés en conseguir esa cabeza. Pero no acepto dinero por algo que aún no he hecho. Me vuelve paranoico.
Rick va la comisaría de policía.
POLICÍA TERRY- Hola, Rick, ¿qué te trae por aquí?
RICK- Vengo a hablar con el chico.
POLICÍA TERRY- ¿Con Holloway? Tendrás suerte si Presskot no te echa a puntapies.
RICK- No necesito su aprobación.
POLICÍA TERRY- Algún día te partirá esa cara de tipo duro.
RICK- Lo dudo. Para eso tendría que levantarse de la silla.
Rick entra en la sala de interrogatorios donde está Elliot, pero antes un policía le agarra el brazo.
POLICÍA JOE- Eh, Rick, ¿dónde crees que vas?
RICK- A ver a un hombre inocente.
POLICÍA KENNY- Hemos encontrado pruebas.
RICK- Ah, ¿si? Enseñádmelas. Por suerte estoy aquí para deciros si son verdaderas o no es más que el recibo de vuestro sastre.
POLICÍA JOE- Vamos, Rick, somos compañeros. No pienses que vamos a quitarte el trabajo.
RICK- Tranquilo, difícilmente pensaría eso.
Rick entra y comienza a hablar con Elliot que está sentado y tiritando.
RICK- ¿Qué tal, Elliot? Mi nombre es Richard Angel.
En la otra habitación los dos policías discuten.
POLICÍA KENNY- ¿Quién diablos es ese tipo, Joe?
POLICÍA JOE- Es un sabueso de confianza.
POLICÍA KENNY- Pues entra aquí como si fuera su jodido retrete.
POLICÍA JOE- Relájate, Kenny, es legal.
Presskot aparece por detrás con cara arrogante.
PRESSKOT- ¿A soltado algo ya?
Entonces se da cuenta de que Rick está con el sospechoso y pone cara de enfado.
PRESSKOT- Pero ¿qué se supone... ¿Quién ha dejado entrar a ese tipejo?
POLICÍA JOE- Es Richard Angel. Detective privado, señor. Tiene derecho.
PRESSKOT- ¿Derecho? Los derechos aquí los doy yo.
Presskot se dirige al cuarto de interrogatorios con visible excitación.
Rick tiene la oreja pegada a la boca de Elliot para que sólo se entere él de lo que le dice. Entonces entra en la habitación el sargento Presskot.
PRESSKOT- ¿Qué demonios está haciendo? Salga de aquí ahora mismo, sabueso.
RICK- Eres un buen chico, Elliot.
Rick y Presskot salen fuera de la sala de interrogatorios.
PRESSKOT- Escúcheme bien, Angel, si le vuelvo a ver con mi detenido puede ir olvidándose de su licencia.
RICK- Usted sabe tan bien como yo que ese chico es inocente.
PRESSKOT- Encontramos sus huellas en el arma que mató al señor Tanzarian y a un detective del departamento llamado Benny White.
RICK- Ah, y por supuesto no había más huellas.
PRESSKOT- No se haga el listo, Angel. Elliot Holloway es el asesino. Doble homicidio es un billete seguro hacia la silla eléctrica.
Rick saca un pitillo y lo enciende.
PRESSKOT- Claro, que bien asegurado. Si fuera sólo uno de los dos sabe que no le condenarían a muerte. Dígame una cosa, teniente, ¿porque no se compra unos zapatos nuevos con el dinero que le dan por callar a ese chico? Éstos ya empiezan a oler.
Rick se da la vuelta y se marcha. Presskot pone cara de cólera.
PRESSKOT- No vuelva a poner los pies en mi comisaría, Angel. ¿Se entera?
Rick, sin darse la vuelta, hace un gesto con la mano.
RICK OFF- Presskot era uno de esos tipos que cuando hacen valer su poder sobre alguien en público necesitan darse un respiro para autocomplacerse. Antes de que me interrumpiera, el chico me dijo que buscara a un tipo llamado Harry Malone en el garito de Eddie el cucaracha. Lo llamaban así porque hacía prácticas de tiro con ellas. Por eso la gente de su barrio era la primera de la ciudad en saber que había llegado el calor.
Rick entra en el bar de Eddie el cucaracha. En la barra sólo hay un tipo bebiendo cerveza.
EDDIE- ¿Qué va a tomar?
RICK- Ron con hielo.
Eddie va a buscar las botellas y el vaso. Cuando vuelve Rick le pregunta.
RICK- ¿Conoce a un tipo llamado Malone?
El tipo que bebía cerveza se levanta y se va.
EDDIE- No. No me suena.
RICK- ¿Ha visto las noticias? Ese chico parecía que nunca había roto un plato, eh.
EDDIE- Y seguramente no lo ha hecho.
RICK- Ah, ¿no? ¿Entonces quién cree que se ha cargado al gordo?
EDDIE- Verá, yo tengo la teoría de que lo hizo su amante. Era su secretaria, ¿sabe? El tipo que se acaba de ir, Buzz, trabajaba en el bufete. Lo sabe todo el muy cerdo. Al parecer la chica era de cuidado. Supo que en ese momento la herencia le favorecía más a ella que a la propia mujer del tipo. Y se lo cargó.
RICK- Es una buena teoría, pero falta una ficha, ¿no cree?
EDDIE- ¿Una ficha?
RICK- No creo que ella misma se ocupara de borrarlo del mapa. Sin duda, contrataría a un sicario. Alguien de confianza, serio. Un profesional. Lo que nos lleva a la primera pregunta que le he hecho.
EDDIE- Oiga, amigo, ya le he dicho que no se nada de ese Harry Malone.
RICK- Bien. Entonces, ¿cómo ha adivinado su nombre de pila?
Eddie se pone nervioso y saca una revólver Colt discretamente.
EDDIE- Lárguese de aquí. No quiero problemas.
RICK- Está bien, está bien.
Cuando Rick se va a girar hace un gesto rápido y le arrebata la pistola a Eddie. Lo agarra por el cuello y lo encañona.
RICK- Bien, pajarito, ahora vas a cantar de lo lindo.
EDDIE- ¿Quién es usted?
RICK- Trabajo para la mujer del gordo. Me paga por eliminar a cada hijo de perra que la ha convertido en viuda. ¿Eres tú uno, Rusty?
EDDIE- No, espere, espere.
RICK- No me hagas perder el tiempo. Dime quien es Harry Malone.
EDDIE- Es un pistolero.
RICK- ¿Y para quién gasta sus balas últimamente?
EDDIE- No lo se.
Rick aprieta el cañón de la pistola dentro de su boca.
RICK- Oye, Eddie, si sigues dándome capote no hablarás conmigo sino con la señora Colt. Y no creo que haya mucho diálogo.
Eddie habla balbuceando.
EDDIE- De verás. Sólo se que mañana van a asaltar el museo.
RICK- Eso no se sostiene, amigo.
EDDIE- ¡Es la verdad!
RICK- ¿Y qué van a sacar de allí?
EDDIE- A Dánae.
RICK- ¿Dánae? ¿Quién es Dánae?
EDDIE- Un cuadro.
RICK- Eso es una mierda, cucaracha.
EDDIE- ¡No! ¡Tanzarian estaba metido en el ajo! ¡Estaba metido en el ajo!
Rick baja el arma y Eddie suspira. Rick saca las balas del arma y las deja caer al suelo.
Rick va al despacho de Tanzarian. Antes de entrar, en el pasillo, se encuentra a la mujer de la limpieza.
RICK- ¿Frutas del bosque? ¿Me equivoco?
La limpiadora lo mira ruborizada.
LIMPIADORA- ¿Cómo lo ha sabido?
RICK- Es mi perfume favorito.
LIMPIADORA- ¿Quién es usted?
RICK- Me llamo Marc. Soy del Daily News.
LIMPIADORA- Ah, un periodista. Me encanta el Daily News.
RICK- Verá, me preguntaba si podría decirme quienes eran las personas que pasaban más tiempo con el señor Tanzarian.
LIMPIADORA- Bueno, aparte de su mujer Linda, no solía tratarse con mucha gente. Tan sólo el fiscal Andrew Norton y su secretaria Laura Holloway.
RICK- ¿Laura Holloway? ¿Puedo ver alguna foto?
LIMPIADORA- En el despacho hay un fichero con fotos de los empleados. No es que yo haya curioseado. Es que un día por accidente se cayó el plumero en una de las esquinas y bueno... mientras lo recogía... ya sabe... Aunque para verlo tendría que pedir permiso a la encargada.
RICK- Vaya. Mi jefe me matará si no le levo algo sólido hoy. Pero no se preocupe, usted me ha ayudado más de lo que merezco. Muchas gracias. Hasta otra.
Rick se da media vuelta.
LIMPIADORA- Oiga, mire, siendo usted, creo que no es mala persona. Tengo una llave maestra siempre conmigo y el despacho tiene que ventilarse después de ser fregado.
RICK- Es usted maravillosa. Voy a tener que andarme con cuidado o acabaré el día con una alianza en el dedo.
Rick sonríe y ella le abre la puerta del despacho.
RICK- Gracias.
LIMPIADORA- No se tarde mucho. Quien se la juega soy yo.
RICK- Descuide.
Rick entra y va directo al fichero. Tras mirar un poco saca una carpeta con el nombre de Laura Holloway y al ver la foto descubre que es la misma persona que Laura Selden. Vuelve a guardar el informe y antes de salir repara en un ramillete de cartas que hay sobre la mesa. Mira a ver si la limpiadora se da cuenta y entonces lo coge y se lo guarda.
Rick está en su apartamente leyendo las cartas del ramillete que robó. El perro da vueltas.
RICK OFF- Entre el correo personal de Tanzarian encontré una carta de Laura. Decía que estaba deseosa de volver con él una vez estuviera el cuadro en sus manos. Era una buena actriz, pero estaba tan claro como el agua que lo que pretendía era utilizarme para protegerse de esos amasijos de hierro que también estaban dentro de la función. Luego me dejaría en medio del asfalto, como se dejan las bolsas de basura. En cuanto al caso, no me gustaba volver a un lugar el misma día. Sobretodo si la última vez que estuve me apuntaron con un arma. Pero no tenía otra opción.
Rick va por la calle en dirección al bar de Eddie el cucaracha. Por el camino se cruza con Harry Malone pero no se conocen así que pasa desapercibido. Al entrar en el bar todo está sombrío. Pasa a la trastienda y encuentra el cadáver de Eddie tirado en el suelo.
RICK OFF- Encontrarse un pastel así da que pensar. ¿Quién le iba a decir a Eddie el cucaracha que había más aficionados a la práctica de tiro con insectos? El revolver descansaba al lado su cuerpo como un perro lazarillo. Quizá, antes de que todo ocurriera, pensó que era una buena idea sacarlo. Sin embargo su cambio de imagen revelaba que no había sido tan buena idea.
Rick sale de allí borrando con un pañuelo sus huellas de todos los lugares donde había puesto las manos al entrar.
Vuelve a su apartamento. Al entrar se encuentra que todo está desordenado. El perro da vueltas. No le da tiempo a reaccionar cuando llaman a la puerta. Abre y hay dos policías.
POLICÍA 1- ¿Richard Angel?
RICK- Soy yo.
POLICÍA 2- Queda detenido como sospechoso del asesinato de Eddie Tramonti.
RICK- ¿Qué está diciendo?
POLICÍA 1- Se encontraron sus huellas en el arma homicida.
Rick se encuentra en una celda de la comisaría.
RICK OFF- Pasar una noche en la cárcel es como atascarse en un movimiento de ajedrez. Lo único que puedes hacer es pensar. Lo demás no existe. Es vivir en suspenso. Nada ni nadie con quien puedas cabrearte excepto contigo mismo, que no es poco. Muchos lo utilizan para reecontrarse. El misterio de una celda.
Llevan a Rick al despacho de Presskot.
PRESSKOT- Siéntese, rata asquerosa.
RICK- Yo también me alegro de verle.
Rick se sienta. Presskot da vueltas junto a él y a veces se sienta sobre la mesa.
PRESSKOT- No es usted tan idiota como para matar a un barman y dejar sus huellas por el camino. Sin embargo las pruebas demuestran lo contrario. Así que le ofreceré un trato.
RICK- Intuyo que sabrá peor que el café con ketchup.
PRESSKOT- A usted le sabrá bien, porque estoy dispuesto a hacer la vista gorda y sacarle del problema en el que está metido. A cambio, claro está, de que firme una declaración autoinculpándose de haber ayudado a Elliot Holloway a fugarse de la cárcel.
RICK- ¿Se ha fugado?
PRESSKOT- Cállese, imbécil. No me gustan los listos.
RICK- No me extraña. A mi no me gusta la palabra autoinculpar.
PRESSKOT- Está de mierda hasta el cuello. Usted decide, un mínimo de quince años a la sombra o la licencia de detective.
Rick suelta una risotada momentánea. Presskot le da un puñetazo en el estómago. Rick vuelve a reírse dificultosamente.
PRESSKOT- ¿De qué se ríe ahora, sabueso?
RICK- Acaba de darme precisamente lo que necesitaba. Razones para no decirle ni cuantos dedos tengo en mi mano derecha.
PRESSKOT- Ya veo. Es usted como todos esos muertos de hambre que odian a la policía.
RICK- Hay dónde no se odia a la policía. Pero allí no le darían una placa a gente como usted.
Presskot le escupe.
RICK- Permítame decirle, con todo el respeto hacia su graduación, que usted apesta. Y no sólo por sus zapatos.
Suena el teléfono. Presskot descuelga.
PRESSKOT- Teniente Logan Presskot... Dígame, señor ... Si, lo tengo delante mía... ¿Es eso una orden?... ¿Cómo? Eso no es posible... Lo siento, señor... Enseguida, señor.
Presskot se gira hacia Rick.
PRESSKOT- ¿Sabe quién era, Angel?
RICK- Desgraciadamente no tengo oídos desmontables.
PRESSKOT- Era el fiscal Norton. Acaba de comunicarme que se ha encontrado un cigarrillo en el lugar del crimen con las huellas de un asesino a sueldo que probablemente haya participado en el atraco a un museo éste mediodía.
RICK- ¿Y bien?
PRESSKOT- Sabe que puede irse, hijo de perra. Lárguese.
Rick se levanta y se dirige hacia la puerta y abre con intención de salir.
PRESSKOT- Espere. Se me olvidaba decirle que su amiguito, Elliot Holloway, estaba entre los atracadores. Y digo estaba porque ha muerto.
RICK- Gracias, teniente Presskot. Conocerle ha sido una experiencia verdaderamente escatológica.
Rick sale y cierra la puerta.
Rick está en la cocina de su apartamento preparando unos cocktails.
RICK OFF- Al salir de la comisaría encontré a Laura esperándome en su coche. Fuimos a cenar a un restaurante donde todos los camareros parecían Napoleón Bonaparte. Luego volvimos a mi apartamento y la puse al tanto de las nuevas noticias. No me demostró estar afectada por la muerte de Elliot. Y siguió sin demostrármelo toda la noche.
De mientras pronunciaba el monologo interior se veía en imágenes a Rick bebiendo con Laura e intercambiando miradas y sonrisas.
Tras la elipsis se ve, a la mañana siguiente, la habitación del apartamento de Rick donde Laura está acostada bajo las sabanas y Rick se está terminando de vestir.
To be Continued....