janker
12/05/2005, 21:18
Pasados 5 años en el psiquiátrico, los médicos no entendían a su paciente, prueba tras prueba, radiografías, tests continuos, pero el paciente no cesaba de repetir que los vampiros surcaron la pantalla.
El doctor tiene ante si un rostro pálido, con el pelo largo, el joven débil que entro en su planta se convierte en todo un tipo peligroso, su físico completamente remodelado con sus agotadores ejercicios realizados en su pequeña habitación, le dan un aspecto amenazador, fuertes brazos, ancha espalda, un rostro transformado por la locura, adornado por unos fríos ojos azules como el hielo.
Doctor: Sigues con la misma historia, estoy harto de escuchar esa tontería de un cine infernal..............
El doctor miraba con dureza a su paciente sentado en frente de el, totalmente esposado de pies y manos, separados por una mesa de escritorio, el doctor con mas de 1,80 de estatura fuertes brazos, espesa barba, con unas gafas de pasta que enturbia su mirada cansada, siente realmente miedo al contemplar la figura inmóvil de su paciente, que sin levantar la mirada del suelo habla en susurros amenazadores.
Manolo: Doctor hoy vienen a por mi, esta noche volverá a retransmitirse la película del infierno, el cine se instalara por unos minutos en la tierra y sus almas infernales beberán de nuestra sangre, usted morirá, yo quiero matarlos.
El doctor se levanta de forma brusca de su silla y grita:
Doctor: ¡saquen a este majadero de aquí!; ¡Es imposible ayudarle!
Al anochecer el psiquiátrico esta totalmente silencioso, tan solo se escucha algunos gritos, gritos que impregnan los largos pasillos de autentica locura.
Las luces se apagan, incluso los hombres y mujeres de almas torturadas necesitan dormir, pero el no duerme, espera la liberación, en la cama empieza a escuchar murmullos infernales.
Ya están aquí murmura manolo con los ojos llenos de odio “brillantes en la oscuridad”.
Tras acercarse a la puerta, los ruidos se convierten de repente en risas infernales, gritos llenos de terror, la puerta se abre y el mal ataca los pasillos.
Hombres calvos y delgados, deambulan con sus colmillos sangrantes por las habitaciones de la instancia.
Los pacientes gritando en el suelo mientras son mordidos con avaricia, la sangre salpica las paredes, vampiros con cuerpos terroríficos, “nada que ver con los héroes románticos” Jorobados caminan con parsimonia, sus uñas son largas, sus rostros pálidos, sin pelo, parecen niños deformes, ojos totalmente saltones, no vuelan ni se convierten en murciélagos, simplemente atacan y matan, como auténticos depredadores que una vez fueron humanos.
El pasillo central es una orgía de sangre, un pasillo largo cubierto por todos los cuerpos de pacientes y doctores, mientras los truenos de la noche, iluminan tan rocambolesco espectáculo.
Pero el no se mueve, ellos se dan cuenta de su presencia y realizan un circulo sobre el, poco a poco se acercan hacia el superviviente sedientos de sangre.
Manolo saca de repente una estaca y un martillo.
Se lanza al ataque sin dar ninguna capacidad de reacción a sus adversarios, martilleando con fuerza sus cabezas, los gritos de ultratumba se reflejan en el pasillo, mientras que los deformes cuerpos caen de forma estrepitosa sobre el ensangrentado suelo.
Suenan los crujidos de los cráneos al reventarse, mientras que con la estaca atraviesa sus cuerpos.
Sale a la noche, con su bata blanca su pelo largo lleno de sangre, antes de salir escogió su objeto preferido, una motosierra enorme con lo que los enviaría al infierno.
Cinco años encerrados bastaban para saber que las pelis simplemente son pelis, estos vampiros verdaderos no se merecían una muerte romántica, merecían ser cortados en pedazos, martilleados y devueltos al jodido infierno o su maldita película.
La lluvia mojaba la solitaria noche, la gente aterrorizada lo contemplaban desde sus casas, viendo como el exterminador se preparaba a exterminar el solo el infierno entero.
Se abren la puerta del cine.
Los seres bailan alrededor de un fuego, lo que antes fue un cine se convierte de golpe en un ruinoso castillo.
Entre los seres deformes, que miran casi con terror a otro ser que no tiene miedo, es mas esta deseando de acabar con ellos.
De entre ellos sale un hombre elegante con un abrigo negro, vestido con sombrero, se apoya de forma señorial en su bastón, casi dos metros portan una estampa elegante, un refinado bigote adorna sus atractivos labios.
Sus casi dos metros de estatura no se parece en nada a los seres pequeños y calvos que pululan a su alrededor.
Hola manolo, te estaba esperando, eres de la estirpe vampiro, un buen día nos sacaste a la luz al ver nuestra película, únete a mi y gobernaremos juntos.
Se que estos seres no inspiran confianza, pero tenemos que recuperar al verdadero vampiro, juntos lo conseguiremos.
Manolo: Matasteis a mis padres, os metisteis en mi cabeza y queréis mi alma, ya se porque tus secuaces no me atacaron, si yo muero vosotros moriréis, yo os di la vida.
El cabecilla se da cuenta de que manolo lo sabia todo, sabia de que forma tan simple impedir su paso a la tierra, y prácticamente ellos le arrebataron la vida no tenia nada por lo que luchar.
Manolo entonces saca una afilada navaja de su bolsillo, cortándose el cuello de forma precisa, tras caer ensangrentado, todos los seres caen, los cimientos del edificio empiezan a temblar.
Todo es quemado bajo un fuego intenso, mientras las almas gritan clemencia, en pocos minutos la calle a desaparecido, las almas conviven en otros mundos.
A la mañana siguiente la ciudad se conmocionaba al ver en las noticias, que un peligroso psicopata se escapo de donde estaba recluido, dejando tras de si un reguero de sangre.
Fin.
El doctor tiene ante si un rostro pálido, con el pelo largo, el joven débil que entro en su planta se convierte en todo un tipo peligroso, su físico completamente remodelado con sus agotadores ejercicios realizados en su pequeña habitación, le dan un aspecto amenazador, fuertes brazos, ancha espalda, un rostro transformado por la locura, adornado por unos fríos ojos azules como el hielo.
Doctor: Sigues con la misma historia, estoy harto de escuchar esa tontería de un cine infernal..............
El doctor miraba con dureza a su paciente sentado en frente de el, totalmente esposado de pies y manos, separados por una mesa de escritorio, el doctor con mas de 1,80 de estatura fuertes brazos, espesa barba, con unas gafas de pasta que enturbia su mirada cansada, siente realmente miedo al contemplar la figura inmóvil de su paciente, que sin levantar la mirada del suelo habla en susurros amenazadores.
Manolo: Doctor hoy vienen a por mi, esta noche volverá a retransmitirse la película del infierno, el cine se instalara por unos minutos en la tierra y sus almas infernales beberán de nuestra sangre, usted morirá, yo quiero matarlos.
El doctor se levanta de forma brusca de su silla y grita:
Doctor: ¡saquen a este majadero de aquí!; ¡Es imposible ayudarle!
Al anochecer el psiquiátrico esta totalmente silencioso, tan solo se escucha algunos gritos, gritos que impregnan los largos pasillos de autentica locura.
Las luces se apagan, incluso los hombres y mujeres de almas torturadas necesitan dormir, pero el no duerme, espera la liberación, en la cama empieza a escuchar murmullos infernales.
Ya están aquí murmura manolo con los ojos llenos de odio “brillantes en la oscuridad”.
Tras acercarse a la puerta, los ruidos se convierten de repente en risas infernales, gritos llenos de terror, la puerta se abre y el mal ataca los pasillos.
Hombres calvos y delgados, deambulan con sus colmillos sangrantes por las habitaciones de la instancia.
Los pacientes gritando en el suelo mientras son mordidos con avaricia, la sangre salpica las paredes, vampiros con cuerpos terroríficos, “nada que ver con los héroes románticos” Jorobados caminan con parsimonia, sus uñas son largas, sus rostros pálidos, sin pelo, parecen niños deformes, ojos totalmente saltones, no vuelan ni se convierten en murciélagos, simplemente atacan y matan, como auténticos depredadores que una vez fueron humanos.
El pasillo central es una orgía de sangre, un pasillo largo cubierto por todos los cuerpos de pacientes y doctores, mientras los truenos de la noche, iluminan tan rocambolesco espectáculo.
Pero el no se mueve, ellos se dan cuenta de su presencia y realizan un circulo sobre el, poco a poco se acercan hacia el superviviente sedientos de sangre.
Manolo saca de repente una estaca y un martillo.
Se lanza al ataque sin dar ninguna capacidad de reacción a sus adversarios, martilleando con fuerza sus cabezas, los gritos de ultratumba se reflejan en el pasillo, mientras que los deformes cuerpos caen de forma estrepitosa sobre el ensangrentado suelo.
Suenan los crujidos de los cráneos al reventarse, mientras que con la estaca atraviesa sus cuerpos.
Sale a la noche, con su bata blanca su pelo largo lleno de sangre, antes de salir escogió su objeto preferido, una motosierra enorme con lo que los enviaría al infierno.
Cinco años encerrados bastaban para saber que las pelis simplemente son pelis, estos vampiros verdaderos no se merecían una muerte romántica, merecían ser cortados en pedazos, martilleados y devueltos al jodido infierno o su maldita película.
La lluvia mojaba la solitaria noche, la gente aterrorizada lo contemplaban desde sus casas, viendo como el exterminador se preparaba a exterminar el solo el infierno entero.
Se abren la puerta del cine.
Los seres bailan alrededor de un fuego, lo que antes fue un cine se convierte de golpe en un ruinoso castillo.
Entre los seres deformes, que miran casi con terror a otro ser que no tiene miedo, es mas esta deseando de acabar con ellos.
De entre ellos sale un hombre elegante con un abrigo negro, vestido con sombrero, se apoya de forma señorial en su bastón, casi dos metros portan una estampa elegante, un refinado bigote adorna sus atractivos labios.
Sus casi dos metros de estatura no se parece en nada a los seres pequeños y calvos que pululan a su alrededor.
Hola manolo, te estaba esperando, eres de la estirpe vampiro, un buen día nos sacaste a la luz al ver nuestra película, únete a mi y gobernaremos juntos.
Se que estos seres no inspiran confianza, pero tenemos que recuperar al verdadero vampiro, juntos lo conseguiremos.
Manolo: Matasteis a mis padres, os metisteis en mi cabeza y queréis mi alma, ya se porque tus secuaces no me atacaron, si yo muero vosotros moriréis, yo os di la vida.
El cabecilla se da cuenta de que manolo lo sabia todo, sabia de que forma tan simple impedir su paso a la tierra, y prácticamente ellos le arrebataron la vida no tenia nada por lo que luchar.
Manolo entonces saca una afilada navaja de su bolsillo, cortándose el cuello de forma precisa, tras caer ensangrentado, todos los seres caen, los cimientos del edificio empiezan a temblar.
Todo es quemado bajo un fuego intenso, mientras las almas gritan clemencia, en pocos minutos la calle a desaparecido, las almas conviven en otros mundos.
A la mañana siguiente la ciudad se conmocionaba al ver en las noticias, que un peligroso psicopata se escapo de donde estaba recluido, dejando tras de si un reguero de sangre.
Fin.