GRomero
23/01/2004, 10:52
Hola de nuevo gente!
Aquí os traigo la primera parte del Pressbook de The Haunted Mansion (La Mansión Encantada), que se estrenará el 30 de enero en España.
Avisar a los que no lo sepan que se trata de una producción de Disney, así que nadie espere escenas gore ni sangre a raudales :-o
De todas formas la peli tiene ciertos atractivos para los que, como yo, somos unos fans de la atracción de Disneyland en la que está basada (Haunted Mansion en los parques de EE UU y Phantom Manor en París).
Además, claro está, de la presencia del genial Rick Baker detrás del maquillaje y FX. ¡Qué pena que tenga que salir el graciosete de Eddie Murphy! La peli tiene toda la pinta de ser una comedia familiar con toquecillos de "terror".
Ah, casi me olvido. El pressbook tiene una segunda parte, pero ya no me cabía aquí, así que si a la gente le interesa ver la ficha artística de los actores, decírmelo y lo posteo en otro mensaje.
Salu2!! :x
PD: Sobra decir que los textos de este y anteriores Pressbook que he posteado pertenecen a las distribuidoras de cada film. En este caso el Copyright pertenece a Buena Vista/Walt DisneyPictures.
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THE HAUNTED MANSION (LA MANSION ENCANTADA)
INFORMACIÓN DE PRODUCCIÓN
THE HAUNTED MANSION cobra vida como nunca antes con increíbles efectos visuales y efectos especiales en esta totalmente nueva y divertida comedia de aventuras. Envuelta en un halo de misterio, la mansión fue una vez, antes de la guerra civil, un majestuoso palacio que acogió a los más poderosos de New Orleans. Ahora es la escalofriante morada en ruinas de un caballero enamorado del siglo XIX, 999 fantasmas, y una cómica y espeluznante batalla por el “dominio del hogar”.
El agente inmobiliario Jim Evers (EDDIE MURPHY) y su esposa y socia , Sara, reciben una noche la llamada del dueño de una mansión Edward Gracey, quien está intentando vender su propiedad. Presumiendo que es la más grande oportunidad de sus carreras, Jim, Sara y sus dos hijos van a visitar la mansión, en una remota y pantanosa localidad.
Una tormenta torrencial de misterioso origen deja varada a la familia Evers en la vieja mansión con el melancólico y excéntrico Gracey, su misterioso mayordomo Ramsley, y una infinidad de residentes visibles e invisibles. Al comienzo, Jim se burla de las historias de Gracey acerca de fantasmas y embrujos, hasta que él descubre el misterio de la mansión y nota que su esposa Sara tiene inesperadas conexiones con su espectral pasado.
Walt Disney Pictures presenta The Haunted Mansion (La mansion encantada), protagonizada por Eddie Murphy, Terence Stamp, Jennifer Tilly, Wallace Shawn, Nathaniel Parker y Marsha Thomason. Dirigida por Rob Minkoff y escrita por David Berenbaum basada en Haunted Mansion de Walt Disney, la película fue producida por Don Hahn y Andrew Gunn. Barry Bernardi y Minkoff son los productores ejecutivos. La película es distribuida por Buena Vista Pictures Distribution.
Acerca de la Producción
“Todos hemos experimentado alguna vez, al estar sentados en una sala de cine viendo el suspense aumentar, esa sensación de estremecimiento que comienza en la base de la espina dorsal y lentamente va subiendo por la espalda hasta que terminamos con todos los bellos de punta – hasta que finalmente, hay algo gracioso, y te ríes y rompe la tensión”, afirma Don Hahn, productor de la película. Hahn es uno de los productores de más éxito de películas de animación en la historia, con películas como Beauty and the Beast (La bella y la bestia), The Lion King (El rey león) y Who Framed Roger Rabbit (Quién engañó a Roger Rabbit). “En ‘The Haunted Mansion’ (La mansión encantada), eso es lo que hemos tratado de conseguir – algo que da un poco de miedo pero de una forma tal que es puro placer”.
“Es una combinación muy interesante”, continúa Hahn. “Tiene un poco de comedia, algo de historia de amor, es un poco espeluznante, tiene algo del misterio de un asesinato, todo aferrado en una muy fuerte espina dorsal que es el cuento de hadas. Con zombis”, concluye con una sonrisa.
“Esta es una historia de romance, misterio y comedia”, coincide Rob Minkoff, quien sirvió como director en The Lion King antes de dirigir dos películas de Stuart Little, “y fantasmas – Novecientos noventa y nueve. ¡Pero hay lugar para uno más!”
“Al igual que el aspecto de la casa embrujada, también existe un aspecto de cuento de hadas en la historia, un ángulo al estilo de Romeo y Julieta”, afirma Minkoff. “También tiene los elementos cómicos de los fantasmas y de Madame Leota, y las aventuras y los horrores que ocurren en el mausoleo y el cementerio. Es muy divertido extraer de todas estas distintas fuentes y géneros y combinarlos en algo nuevo y diferente que nunca antes hemos visto”.
“Después de todo”, agrega el guionista David Berenbaum, “las historias de fantasmas son acerca de sentimientos de culpa y de asuntos no resueltos. Cuando trabajábamos con Rob y Don, siempre buscábamos un balance entre lo que podría ser cómico y lo que sería aterrador y espeluznante y misterioso y con un poco de suerte habremos logrado un buen plato”.
“Nosotros queríamos hacer una película de miedo pero cómica”, afirma el productor Andrew Gunn. “Nos parecía que había habido muchas películas de terror puro últimamente, películas realmente aterradoras, pero ninguna que te hiciera saltar y también te hiciera reír – no desde hacía mucho tiempo”.
La clave para ello fue contar con el actor perfecto para dirigir al público a través de la mansión. El cómico Eddie Murphy leyó el guión, le encantó y rápidamente aceptó protagonizar como Jim Evers, el agente inmobiliario con un problema irreal en sus manos. Minkoff y Hahn sabían que Murphy sería perfecto como un hombre ordinario que en forma repentina se encuentra a sí mismo y a su familia en una situación extraordinaria. “El público disfruta viéndolo interpretar esta clase de papeles en esta clase de películas, una comedia que está orientada a la familia”, afirma Minkoff acerca del actor. El personaje de Jim Evers fue escrito como un hombre adicto al trabajo cuya total absorción en su trabajo lo lleva a desatender su vida familiar; la natural simpatía y cordialidad de Eddie lo ayudarían a hacer al personaje más solidario cuando es lanzado a un increíble y cada vez más extraño mundo de la casa señorial Gracey Manor.
“Eddie es maravilloso como papá – él es un buen papá, pero ha caído en un error común, él piensa, ‘Tengo que trabajar mucho para darle a mi familia todas estas cosas’, cuando en realidad, lo que ellos quieren es su tiempo. Eddie lo interpreta muy bien, y lo hace amable y entrañable”, agrega Gunn.
Además de todos estos elementos estaba la obvia inspiración para esta película. “Yo crecí cerca de Disneyland Park y The Haunted Mansion era una de mis atracciones favoritas”, manifiesta Hahn. “Puedo recordar vivamente la época justo antes de que la atracción se inaugurara – hubo un largo período de tiempo en que la fachada estaba lista pero el interior no lo estaba, de modo que las puertas aún no estaban abiertas. Yo ansiaba el día en que pudiera atravesar corriendo por esas puertas y ver qué demonios había dentro. Causó una gran impresión en mí”.
“Siempre fui un gran admirador de la atracción”, expresa Minkoff. “Muchas veces, al estar en la atracción sentí que sería una película verdaderamente estupenda. Tener esta posibilidad fue una gran oportunidad para realizarlo, además yo sabía que sería absolutamente fantástico trabajar otra vez con Don”.
“Había ciertos elementos de la atracción que sabíamos que tenían que estar allí”, comenta Hahn, “cosas simbólicas a las cuales se les quiere rendir homenaje en la película, como los bailarines en el salón de baile, el corredor de puertas, o la habitación que se extiende. Muchos de los personajes del cementerio con los que estamos familiarizados hacen apariciones en un plano. Yo creo que el público realmente apreciará ese nivel de detalle”.
“Lo que nadie se da cuenta acerca de las atracciones de Disneyland es lo meticulosos que fueron los ingenieros imaginativos o ‘Imagineers’”, señala Gunn. “No solamente diseñaron una atracción; escribieron una historia de diez páginas acerca de la casa – quién era el Señor Gracey, qué sucedió en esta casa, todo. Crearon los cimientos y la fundación de la película. Esta película es una extensión lógica de todo el trabajo que hicieron”.
DÁNDOLE UNA “ELEGANCIA DE EMBRUJO” A LA MANSIÓN
Minkoff acredita a su experiencia en la animación de Disney con ser de gran beneficio a su esfuerzo de acción en vivo. “En la animación, todos trabajaron hombro a hombro y compartieron la visión de lo que era la película. Yo sentí lo mismo también en este foro de grabación. Y esa vivencia me ha dado mucha experiencia con la narración visual”, afirma. “En la animación, se usan dibujos y pinturas para crear personajes y contar historias, y en este caso utilizamos actores humanos. Pero lo que constantemente pienso es: ¿Cómo estamos contando la historia? ¿Cómo haremos para enfocar los ojos del público en el lugar correcto?”
Minkoff reunió a un grupo de jefes de departamento para compartir su visión de la película. Desde el comienzo, Minkoff vio el potencial para un alto nivel de clase y sofisticación para la película – una atención al detalle que el público ha aprendido a esperar. Para esta película, él llamó a este concepto “elegancia de embrujo”, una frase que capturó perfectamente la singular mezcla de sofisticación gótica, romance, fantasía y refinamiento que él estaba buscando. “Cuando la familia Evers llega a la mansión, es casi como si entrara de vuelta al siglo XIX”, señala el director. “Los personajes de la película han estado recorriendo los pasillos de la Mansión durante más de cien años”.
Si el público ha de creerlo, Minkoff afirma, la mansión tenía que convertirse en un personaje tan fuerte como cualquiera de los humanos – lo cual requirió de una minuciosidad especial. “Diseñamos un escenario muy elegante, y los trajes son ricos en detalle y color, y esto contribuye a la elaboración del mundo de esta historia”, continúa Minkoff. “La riqueza de la textura y el detalle robustece la narración – le da una elegancia de embrujo a la mansión misma y a todos sus personajes”.
El primero fue el diseñador de producción John Myhre, quien encontró un “espíritu” afín en su director y en su productor. “He sido admirador de Haunted Mansion (Mansión Embrujada) desde que era un niño”, manifiesta el veterano con dos piezas de época como Elizabeth y Chicago y exitosas películas de género como X-Men. Myhre fue responsable por concebir el hogar de los felices fantasmas, por dentro y por fuera. Desde el Conservatorio y el Séance Circle, hasta el Gran Salón y el Cementerio, desde el Salón de Recibo y el Armario hasta el elaborado Mausoleo gótico francés, la finca en su totalidad tenía que lucir como si cada habitación fuese parte del mismo mundo.
El equipo de diseño de producción de Myhre (Director Artístico Tomas Voth y la Decoradora Rosemary Brandenburg) se inspiraron en una variedad de fuentes cinematográficas, literarias y artísticas. Las paredes de las oficinas de producción fueron forradas con arte y fotografías de inspiración de un sinnúmero de clásicos de Hollywood del género y el arte conceptual original y fotografías de Walt Disney Imagineering – los artistas que diseñaron la atracción.
“Parte de la diversión era que cada habitación podía tener un estilo arquitectónico algo distinto”, afirma Myhre. “Empecé tomando referencias de lugares realmente opulentos y maravillosos, porque esta era una casa que fue construida, de cierta forma, casi como lo hizo Hearst, en donde una habitación era de un estilo, otra habitación tendría otro estilo, con inmensas chimeneas de Italia y empapelado de algún otro lugar...”
En cuanto al exterior de la casa, los realizadores decidieron que la casa en la película no sería una reflejo exacto de la casa de New Orleans Square de Disneyland Park, sino que serían primas lejanas. “Cuando todos decidieron que fuese una casa de estilo sureño”, comenta Myhre, “Visité muchas de las mansiones de los alrededores de New Orleans. Resultaron ser bastante pequeñas en comparación con lo que nuestra historia requería, normalmente eran de sólo dos pisos, bellísimas y en estupendas condiciones y pintadas de blanco. Eran muy románticas. Nosotros, por otro lado, queríamos algo en donde pareciera que espantaban y que fuese misterioso”.
Myhre y su equipo muy pronto se dieron cuenta de que para lograr este efecto, la mansión debía ser siniestra, intimidante, y destacarse por sobre cualquiera que se atreviera a acercarse. Luego de haber observado la localidad de New Orleans, Myhre reemplazó los pilares góticos del sur con versiones mucho más delgadas de hierro forjado, evocando la gracia del Suburbio Francés y haciendo un papel aún mejor para el concepto de Minkoff de elegancia embrujada. “Me pareció que mejor en lugar de hacer la casa tradicional con columnas de piedra, sería más divertido utilizar hierro forjado”, agrega Myhre.
El exterior de la mansión y el cementerio contiguo fueron construidos en el terreno de una finca localizada en los cañones muy al sur de California para lo que sería un mes de filmación. “Esta localidad era perfecta”, declara Minkoff. Había muchos árboles muertos en el área en donde construimos la casa. Había un área llamada Oak Alley que estaba llena de robles en donde hicimos los escenarios del cementerio. También había un lecho de arcilla que podía retener agua”. La casa fue construida al borde del lecho de arcilla, el cual fue luego saturado con agua para crear un pantano artificial. Lo único que teníamos que agregar a los grandiosos robles de la propiedad era musgo español.
John Myhre y su equipo construyeron una estructura imponente, la cual tenía cerca de 41 pies de alto y comprendía aproximadamente la mitad de la casa con 130 pies. El resto de los pisos superiores de la mansión, otros cuarenta pies incluyendo su característica cúpula, fueron creados digitalmente en post producción por el equipo encabezado por el Supervisor de Efectos Visuales Jay Redd.
EL ATUENDO DE LOS ESPÍRITUS MEJOR VESTIDOS
Los créditos de la diseñadora de vestuario Mona May incluyen el vestuario de Clueless (Fuera de onda), el cual no sólo se destacó en la película sino que tuvo una gran influencia en el mundo de la moda, al igual que Romy and Michele’s High School Reunion (Romy&Michelle) y Stuart Little 2, para Rob Minkoff. Yo vestí al ratón”, recuerda Mona, “y ese fue un preludio interesante para esta película porque el ratón en realidad no existe. Es solamente un personaje digital. De modo que yo ya estaba familiarizada con el hecho de diseñar para un fantasma”.
Finalmente, el proyecto requeriría que diseñara una variedad de atuendos que abarcaba una época muy extensa; fue como diseñar cuatro o cinco películas distintas a la misma vez. Además de crear el vestuario para los personajes “humanos” de la época moderna, Mona también tenía que vestir a los invitados del baile de máscaras del carnaval Mardi Gras del siglo XVIII y fantasmas que provenían de las múltiples regiones geográficas y períodos históricos, sin mencionar a un pequeño ejército de zombis ávidos de alimentarse de carne humana y otras sorpresas cinemáticas.
Mona tenía que buscar la forma de renovar a su escalofriante reparto mientras que a la misma vez tenía que permanecer fiel al material original. Además, de acuerdo a la “lógica de fantasmas” que el equipo estaba lentamente desarrollando para la película, la apariencia física de los fantasmas cambiaría dependiendo si estaban dentro de la mansión, afuera en el cementerio, o, en el caso de los zombis que Jim Evers y sus hijos encuentran en la propiedad, en un féretro o en el agua.
“Toda clase de preguntas surgieron con relación a los fantasmas”, recuerda May. “¿Cuánto de los fantasmas vemos? ¿Qué tan blancos son sus rostros? ¿Qué tan reales son sus trajes? ¿Tendrán un halo alrededor? Mientras trabajábamos en nuestros bosquejos, nos acercábamos más y más a las respuestas”.
May se inspiró en una gran cantidad de películas, libros de arte, textos históricos, avisos de prensa, y fotografías de modas. Con una mente totalmente abierta a todas las fuentes, observó los movimientos flotantes de las anémonas de mar y la brillante e incorpórea experiencia de criaturas semitransparentes de las profundidades del mar. También tomó como referencia visual la muy bien definida imagen “Goda” y del estilo etéreo de la moda y ligeramente de otro mundo que había empezado a aparecer cuando la película comenzó producción. Piezas desgarradas, espectrales y con mucha textura comenzaron a ser muy populares cuando comencé mis diseños, lo cual era muy interesante”, Mona dice riendo. “Estábamos obviamente en la misma línea con los creadores de la moda”. El resultado fue una colección ecléctica de trajes complementados con igualmente audaces diseños de cabello y maquillaje, ayudando a crear lo que es quizás la más sofisticada colección de fantasmas, espíritus y duendes jamás capturados en una película.
Era importante para Rob Minkoff que sus fantasmas lucieran claramente diferentes a los de las otras apariciones vistas en el sinnúmero de películas que han habido a través de los años, y May jugaría un papel crucial en el desarrollo de esa imagen. Una de las formas en que su vestuario ayudó a hacer a los fantasmas únicos fue su propiedad reluciente e iridiscente.
“Utilizamos diminutos espejos esféricos—básicamente lo mismo que se ve en las señales de las autopistas”, recuerda el Supervisor de Efectos Visuales Jay Redd. “La luz que va hacia el pequeño espejo regresa de vuelta a su lugar de origen. Cubrimos los trajes con estas ‘cuentas’ brillantes y montamos una luz en la cámara, justo al nivel del lente, para que la reflexión regresara justo donde el lente, y creó un hermoso efecto de brillo”.
En la pantalla, los trajes cubiertos con estas cuentas microscópicas de vidrio—y de este modo los fantasmas mismos— aparentan centellear, tener un brillo sobrenatural de una forma como nunca antes ha sido visto. Este singular “detalle de vidrio” era sólo una de las muchas formas en que el diseño de vestuario de Mona May contribuyó a la característica imagen que Minkoff y su equipo deseaban.
EL MAYOR CREADOR DE FANTASMAS: BAKER
En una época cuando los realizadores pueden conjurar casi cualquier cosa con una computadora, Minkoff sintió que tener fantasmas “reales” y no fantasmas generados por computadora se sentiría mucho más natural y orgánico. Para ello contrataron a alguien que consideraban un as bajo la manga, el Diseñador de Efectos Especiales de Maquillaje Rick Baker.
Un verdadero maestro de este arte, Baker había creado su singular clase de magia en algunas de las más estupendas películas de su género en la historia del cine, incluyendo Star Wars (La guerra de las galaxias), Men in Black (Hombres de negro) y An American Werewolf in London (Un hombre lobo americano en Londres) por la que ganó el primer Premio de la Academia por Maquillaje. Baker había trabajado antes con Eddie Murphy, transformando al comediante en The Nutty Professor (El profesor chiflado) al igual que virtualmente en todos los otros miembros de la familia Klump.
“Me encanta The Haunted Mansion”, afirma Baker. “Tuvimos la oportunidad de recorrerla con todas las luces encendidas—¡esa fue razón suficiente para hacer esto! Además me encanta trabajar con Eddie Murphy a pesar de que él es uno de los pocos personajes sin maquillaje”.
Baker aceptó y de inmediato empezó a trabajar diseñando los maquillajes de Edward Gracey, el mayordomo Ramsley, y el grupo de lo más variopinto de fantasmas, espíritus, esqueletos y zombis que rondan la casa y sus alrededores. A lo largo de la primavera y el verano, produjo una serie de bosquejos conceptuales, pinturas, maquetas y esculturas de todos los personajes principales y de reparto. Baker sabía que sus diseños tendrían que proporcionar la historia de la película y lograrlo sin alejarse mucho de los personajes originales que el público conocía y adoraba. Con eso en mente, Baker revistió las paredes de su estudio con los dibujos originales de la atracción de los espectros y fantasmas del legendario animador de Disney Marc Davis. Estos bosquejos servirían como inspiración cuando Baker adaptaba casi todas las creaciones de Davis para los papeles principales, de reparto y apariciones en un plano en la película, incluyendo Madame Leota, una variedad de invitados de la fiesta en el Gran Salón, los fantasmas que aparecían en el ático, los músicos y los parranderos en el Cementerio, y, por supuesto, los famosos Fantasmas Autoestopistas.
La película ofreció un amplio lienzo en el cual pintar, de modo que Baker se sintió libre para jugar, creando diseños para personajes totalmente originales que complementaran el reparto de la atracción. “Lo divertido fue encontrar toda clase de motivos creativos por los que habrían muerto”, señala Baker con una alegre sonrisa. Él hizo un deliberado intento por emular la intención del diseño de los ingenieros creativos que lo precedieron, y muchos de sus nuevos personajes hacen homenaje a los creadores originales.
ELABORANDO UN MEJOR FANTASMA
La realización cinematográfica siempre ha sido un proceso de colaboración, pero el Diseñador de Producción John Myhre, la Diseñadora de Vestuario Mona May, el Artista de Efectos Especiales de Maquillaje Rick Baker, el Cinematógrafo Remi Adefarasin y el Supervisor de Efectos Visuales Jay Redd disfrutaron de una relación especialmente simbiótica mientras trabajaban en The Haunted Mansion. “El reto más grande era el de mantener cada elemento trabajando con los demás, para que no pareciera que se estaban viendo películas distintas”, señala May. “Tenía que haber algo en común para que el cementerio no pareciera separado del Mardi Gras o de los zombis. A pesar de que cambian, había unidad en el humor, los colores y las texturas”. Era vital que todas estas entidades enormemente distintas, desde verdaderamente horribles cuerpos reanimados hasta los espíritus que habitan en el cementerio y fantasmas flotantes puramente digitales, parecieran que eran parte del mismo mundo sobrenatural. Si uno solo de los personajes, o trajes, o parte de la casa pareciera que estaba fuera de lugar, la continuidad de la película y la voluntaria suspensión de la incredulidad por parte del público se verían amenazados. Solamente a través de una constante comunicación podían los artistas asegurarse de que esas suturas permanecieran invisibles. Su trabajo da fe del poder de la colaboración, con adicionales formas de arte uniendo fuerzas con tecnología del siglo XXI para crear las increíbles ilusiones de la película y darle vida en la pantalla a su reparto de personajes del otro mundo.
Para lograrlo, se llevó a cabo una extraordinaria colaboración para asegurar que los personajes de Rick Baker lucieran perfectos en los trajes de Mona May en los escenarios de John Myhre, como fueron vistos a través de la visión de Rob Minkoff, ejecutado por el cinematógrafo Remi Adefarasin. Este proceso no terminó una vez que las imágenes fueron capturadas en la película. Redd y su equipo de efectos visuales en Sony Imageworks agregaron digitalmente ciertos elementos, como un espeluznante resplandor verde o delicados vestigios de energía psíquica, y eliminó otros, como piel y huesos, para completar la imagen general de los fantasmas. “Hay cosas que se pueden hacer en el campo de las gráficas computarizadas o CG que nosotros no podemos con maquillaje, y vice versa”, afirma Rick Baker. “Yo creo que este ‘matrimonio’ entre los dos era la mejor relación que se podía tener con algunos de estos personajes”.
A pesar de que Rob Minkoff confió en actores de carne y hueso y en los diseños de maquillaje de Rick Baker para darle vida a la gran mayoría de los fantasmas, él sabía que los efectos visuales de vanguardia jugarían un papel vital durante la post producción. Para ello recurrió al Supervisor de Efectos Visuales Jay Redd, un veterano de las películas de Stuart Little y la Productora de Efectos Visuales Lynda Thompson, quien trabajó en varias películas de Disney, una de ellas siendo Tron en 1982.
Redd y su equipo terminaron contribuyendo considerablemente al desarrollo de la “lógica de fantasmas” del proyecto, las reglas que gobiernan la apariencia y atributos físicos de los espíritus que habitaban en la mansión. Luego de largas discusiones, se decidió que los fantasmas lucirían o se comportarían diferente dependiendo de si estaban dentro o fuera de la casa. Por ejemplo, los fantasmas que Jim y sus hijos encuentran en el cementerio solamente serían visibles a través de las ventanas de la carroza fúnebre.
En términos de la composición física de los fantasmas (o la carencia de ella), “No queríamos crear a los estereotípicos ‘fantasmas flotando’ de color azul que se han visto en otras películas”, explica Redd. “Nosotros queríamos hacer algo diferente, de modo que ideamos una ‘lógica de fantasmas’ que dictaría su apariencia”. Una regla que guió al equipo fue la máxima de que sus fantasmas estaban llenos de energía. “Nosotros estamos básicamente hechos de energía”, mantiene Redd, “de modo que cuando alguien muere, ¿qué queda? Quizás una imagen de la forma como ellos se veían a sí mismos. Otra regla por la que optamos fue que, después de la muerte, el individuo luce como cree que lucía. Como una aparición, aún quieres que te reconozcan.
“Para crear la imagen que tienen de sí mismos cuando aparecen”, Redd continúa, “tienen que tomar energía de algo o de algún lugar cerca de ellos, como de la tierra o las plantas. Ellos en realidad tienen que obtener energía de la atmósfera alrededor de ellos para poder materializarse”.
Redd y su equipo utilizaron imágenes generadas por computadora (CGI) para crear estelas de ectoplasma e interferencia de energía eléctrica alrededor de los “cuerpos” de los fantasmas para representar ese fenómeno psíquico. “Nosotros le agregamos brillos y transparencias especiales”, explica Redd. “Proviene desde el centro, emanando hacia afuera para formar el cuerpo. Luego se roban la energía que necesitan para materializarse. Son realmente hermosos pero muy energéticos al mismo tiempo”. Las computadoras también se utilizaron para crear el tono verde brillante de los fantasmas, otra forma que tuvo el equipo para distinguirlos de las numerosas entidades en tonos azul y gris que se han visto en las películas a través de los años.
El equipo de Redd fue también responsable de darle vida a dos elementos favoritos de la atracción de Disneyland Park: la armonía de cuatro partes de los bustos que cantan y Madame Leota, la clarividente que ha perdido su cuerpo.
En la atracción original, señala Redd, “los Ingenieros Creativos o ‘Imagineers’ de Disney divisaron una forma ingeniosa de hacer que una cabeza hablara dentro de una bola de vidrio sin tener que usar la robótica o la animatrónica. Una imagen en movimiento de la actriz que interpreta a Leota fue proyectada en un rostro de mujer de forma muy simple y tersa, muy parecido a la cabeza de un maniquí sin ninguna pintura. Cuando la película en movimiento fue proyectada en la cara del maniquí, la superficie inmóvil de pronto cobró ‘vida’, completando la ilusión de que la cabeza se estaba moviendo en la vida real. El trabajo en su totalidad fue muy simple, igual como pararse frente a un proyector de diapositivas, pero el efecto es verdaderamente mágico.
“En el mundo digital, nosotros a veces utilizamos una técnica similar, pero para la mayoría de las tomas de Madame Leota, Jennifer Tilly fue filmada enfrente de una pantalla azul para capturar su excepcional interpretación”, afirma Redd. “Primero hacíamos las placas de fondo para la acción en vivo, con una simple bola brillante en la posición en que estaría Leota, si ella realmente estuviera en la escena. Cuando llegó el momento de filmar a Jennifer Tilly contra la pantalla azul, igualábamos la posición original de la cámara de la placa de fondo”.
Los Bustos Cantores proporcionaron un reto similar. “El reto fue el de entender e inventar cómo lucía la roca al ‘hablar’”, señala Redd. “¿Cómo podíamos crear Estatuas Cantoras completamente reales sin hacerlas parecer como de goma o elásticas?”
El Supervisor de Animación Troy Saliba trabajó con Redd en la creación de un estilo de animación que no solamente fuese singularmente cómico, sino que fuera creíble y real. Mucha atención se prestó a cada figura y a la forma que se les dio a los rostros de roca, para cada frase que cantaron. Se desarrollaron tonos y texturas especiales para crear la propiedad de translucidez del mármol fino pero gastado.
Pero esta era sólo la mitad de la batalla. “Cada uno de los “bustos cantores” de la película tiene su propia personalidad animada – y dos de las caras están basadas en miembros del legendario departamento de Imagineering de Disney: Paul Frees, el “fantasma animador” de la atracción, y Thurl Ravenscroft, quien fue la voz principal en la original “Grim Grinning Ghosts”.
HACIENDO LA MANSIÓN AÚN MÁS ESCALOFRIANTE (Y PLAGADA DE BICHOS)
Los zombis eran en realidad actores en el escenario, enterrados debajo del maquillaje de Rick Baker y el vestuario en jirones de Mona May. Luego los artistas de efectos visuales eliminaron digitalmente pedazos de piel y hueso para resaltar aún más la ilusión de que los cuerpos se estaban descomponiendo hasta volverse polvo. Sin embargo, la mayoría de los sombríos espíritus y ánimas que aúllan y que pasan por el cementerio están generados por computadora.
Las arañas que habitan en la mansión son reales y fabricadas. Bajo la atenta mirada del encargado Jim Brockett, 150 tarántulas con dedos rosados (también conocidas como tarántula avicularia) de Guyana, América del Sur, participaron en una escena nocturna en el cementerio. “Estas son unas de las pocas arañas”, explica Brockett que no trata de matar y comerse a otras arañas, y debido a que tenemos muchas de ellas en esta toma es algo importante. Y se les puede poner sobre los actores y no muerden”, dice con una sonrisa efusiva. “Son muy mansas”. Las arañas son descritas más como del tipo de cazadoras por sorpresa en vez de ser luchadoras. Ellas construyen telarañas en forma de embudo y esperan. Además de esto, Redd fue responsable de agregar docenas de arácnidos CG para sus contrapartes de la vida real.
Las telarañas creadas por Dan Sudick y el Departamento de Efectos Especiales fueron diseñadas para mostrar las considerables telarañas creadas y luego abandonadas por las arañas a lo largo de los años que la mansión ha estado deteriorándose. Pistolas de goma caliente lanzando aire salpicaban un rocío translúcido y creaban el efecto de la tela de araña. Luego polvo de color era agregado para darle a la telaraña algo de cuerpo, permitiendo que las telarañas se lucieran mejor en la pantalla.
Aquí os traigo la primera parte del Pressbook de The Haunted Mansion (La Mansión Encantada), que se estrenará el 30 de enero en España.
Avisar a los que no lo sepan que se trata de una producción de Disney, así que nadie espere escenas gore ni sangre a raudales :-o
De todas formas la peli tiene ciertos atractivos para los que, como yo, somos unos fans de la atracción de Disneyland en la que está basada (Haunted Mansion en los parques de EE UU y Phantom Manor en París).
Además, claro está, de la presencia del genial Rick Baker detrás del maquillaje y FX. ¡Qué pena que tenga que salir el graciosete de Eddie Murphy! La peli tiene toda la pinta de ser una comedia familiar con toquecillos de "terror".
Ah, casi me olvido. El pressbook tiene una segunda parte, pero ya no me cabía aquí, así que si a la gente le interesa ver la ficha artística de los actores, decírmelo y lo posteo en otro mensaje.
Salu2!! :x
PD: Sobra decir que los textos de este y anteriores Pressbook que he posteado pertenecen a las distribuidoras de cada film. En este caso el Copyright pertenece a Buena Vista/Walt DisneyPictures.
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THE HAUNTED MANSION (LA MANSION ENCANTADA)
INFORMACIÓN DE PRODUCCIÓN
THE HAUNTED MANSION cobra vida como nunca antes con increíbles efectos visuales y efectos especiales en esta totalmente nueva y divertida comedia de aventuras. Envuelta en un halo de misterio, la mansión fue una vez, antes de la guerra civil, un majestuoso palacio que acogió a los más poderosos de New Orleans. Ahora es la escalofriante morada en ruinas de un caballero enamorado del siglo XIX, 999 fantasmas, y una cómica y espeluznante batalla por el “dominio del hogar”.
El agente inmobiliario Jim Evers (EDDIE MURPHY) y su esposa y socia , Sara, reciben una noche la llamada del dueño de una mansión Edward Gracey, quien está intentando vender su propiedad. Presumiendo que es la más grande oportunidad de sus carreras, Jim, Sara y sus dos hijos van a visitar la mansión, en una remota y pantanosa localidad.
Una tormenta torrencial de misterioso origen deja varada a la familia Evers en la vieja mansión con el melancólico y excéntrico Gracey, su misterioso mayordomo Ramsley, y una infinidad de residentes visibles e invisibles. Al comienzo, Jim se burla de las historias de Gracey acerca de fantasmas y embrujos, hasta que él descubre el misterio de la mansión y nota que su esposa Sara tiene inesperadas conexiones con su espectral pasado.
Walt Disney Pictures presenta The Haunted Mansion (La mansion encantada), protagonizada por Eddie Murphy, Terence Stamp, Jennifer Tilly, Wallace Shawn, Nathaniel Parker y Marsha Thomason. Dirigida por Rob Minkoff y escrita por David Berenbaum basada en Haunted Mansion de Walt Disney, la película fue producida por Don Hahn y Andrew Gunn. Barry Bernardi y Minkoff son los productores ejecutivos. La película es distribuida por Buena Vista Pictures Distribution.
Acerca de la Producción
“Todos hemos experimentado alguna vez, al estar sentados en una sala de cine viendo el suspense aumentar, esa sensación de estremecimiento que comienza en la base de la espina dorsal y lentamente va subiendo por la espalda hasta que terminamos con todos los bellos de punta – hasta que finalmente, hay algo gracioso, y te ríes y rompe la tensión”, afirma Don Hahn, productor de la película. Hahn es uno de los productores de más éxito de películas de animación en la historia, con películas como Beauty and the Beast (La bella y la bestia), The Lion King (El rey león) y Who Framed Roger Rabbit (Quién engañó a Roger Rabbit). “En ‘The Haunted Mansion’ (La mansión encantada), eso es lo que hemos tratado de conseguir – algo que da un poco de miedo pero de una forma tal que es puro placer”.
“Es una combinación muy interesante”, continúa Hahn. “Tiene un poco de comedia, algo de historia de amor, es un poco espeluznante, tiene algo del misterio de un asesinato, todo aferrado en una muy fuerte espina dorsal que es el cuento de hadas. Con zombis”, concluye con una sonrisa.
“Esta es una historia de romance, misterio y comedia”, coincide Rob Minkoff, quien sirvió como director en The Lion King antes de dirigir dos películas de Stuart Little, “y fantasmas – Novecientos noventa y nueve. ¡Pero hay lugar para uno más!”
“Al igual que el aspecto de la casa embrujada, también existe un aspecto de cuento de hadas en la historia, un ángulo al estilo de Romeo y Julieta”, afirma Minkoff. “También tiene los elementos cómicos de los fantasmas y de Madame Leota, y las aventuras y los horrores que ocurren en el mausoleo y el cementerio. Es muy divertido extraer de todas estas distintas fuentes y géneros y combinarlos en algo nuevo y diferente que nunca antes hemos visto”.
“Después de todo”, agrega el guionista David Berenbaum, “las historias de fantasmas son acerca de sentimientos de culpa y de asuntos no resueltos. Cuando trabajábamos con Rob y Don, siempre buscábamos un balance entre lo que podría ser cómico y lo que sería aterrador y espeluznante y misterioso y con un poco de suerte habremos logrado un buen plato”.
“Nosotros queríamos hacer una película de miedo pero cómica”, afirma el productor Andrew Gunn. “Nos parecía que había habido muchas películas de terror puro últimamente, películas realmente aterradoras, pero ninguna que te hiciera saltar y también te hiciera reír – no desde hacía mucho tiempo”.
La clave para ello fue contar con el actor perfecto para dirigir al público a través de la mansión. El cómico Eddie Murphy leyó el guión, le encantó y rápidamente aceptó protagonizar como Jim Evers, el agente inmobiliario con un problema irreal en sus manos. Minkoff y Hahn sabían que Murphy sería perfecto como un hombre ordinario que en forma repentina se encuentra a sí mismo y a su familia en una situación extraordinaria. “El público disfruta viéndolo interpretar esta clase de papeles en esta clase de películas, una comedia que está orientada a la familia”, afirma Minkoff acerca del actor. El personaje de Jim Evers fue escrito como un hombre adicto al trabajo cuya total absorción en su trabajo lo lleva a desatender su vida familiar; la natural simpatía y cordialidad de Eddie lo ayudarían a hacer al personaje más solidario cuando es lanzado a un increíble y cada vez más extraño mundo de la casa señorial Gracey Manor.
“Eddie es maravilloso como papá – él es un buen papá, pero ha caído en un error común, él piensa, ‘Tengo que trabajar mucho para darle a mi familia todas estas cosas’, cuando en realidad, lo que ellos quieren es su tiempo. Eddie lo interpreta muy bien, y lo hace amable y entrañable”, agrega Gunn.
Además de todos estos elementos estaba la obvia inspiración para esta película. “Yo crecí cerca de Disneyland Park y The Haunted Mansion era una de mis atracciones favoritas”, manifiesta Hahn. “Puedo recordar vivamente la época justo antes de que la atracción se inaugurara – hubo un largo período de tiempo en que la fachada estaba lista pero el interior no lo estaba, de modo que las puertas aún no estaban abiertas. Yo ansiaba el día en que pudiera atravesar corriendo por esas puertas y ver qué demonios había dentro. Causó una gran impresión en mí”.
“Siempre fui un gran admirador de la atracción”, expresa Minkoff. “Muchas veces, al estar en la atracción sentí que sería una película verdaderamente estupenda. Tener esta posibilidad fue una gran oportunidad para realizarlo, además yo sabía que sería absolutamente fantástico trabajar otra vez con Don”.
“Había ciertos elementos de la atracción que sabíamos que tenían que estar allí”, comenta Hahn, “cosas simbólicas a las cuales se les quiere rendir homenaje en la película, como los bailarines en el salón de baile, el corredor de puertas, o la habitación que se extiende. Muchos de los personajes del cementerio con los que estamos familiarizados hacen apariciones en un plano. Yo creo que el público realmente apreciará ese nivel de detalle”.
“Lo que nadie se da cuenta acerca de las atracciones de Disneyland es lo meticulosos que fueron los ingenieros imaginativos o ‘Imagineers’”, señala Gunn. “No solamente diseñaron una atracción; escribieron una historia de diez páginas acerca de la casa – quién era el Señor Gracey, qué sucedió en esta casa, todo. Crearon los cimientos y la fundación de la película. Esta película es una extensión lógica de todo el trabajo que hicieron”.
DÁNDOLE UNA “ELEGANCIA DE EMBRUJO” A LA MANSIÓN
Minkoff acredita a su experiencia en la animación de Disney con ser de gran beneficio a su esfuerzo de acción en vivo. “En la animación, todos trabajaron hombro a hombro y compartieron la visión de lo que era la película. Yo sentí lo mismo también en este foro de grabación. Y esa vivencia me ha dado mucha experiencia con la narración visual”, afirma. “En la animación, se usan dibujos y pinturas para crear personajes y contar historias, y en este caso utilizamos actores humanos. Pero lo que constantemente pienso es: ¿Cómo estamos contando la historia? ¿Cómo haremos para enfocar los ojos del público en el lugar correcto?”
Minkoff reunió a un grupo de jefes de departamento para compartir su visión de la película. Desde el comienzo, Minkoff vio el potencial para un alto nivel de clase y sofisticación para la película – una atención al detalle que el público ha aprendido a esperar. Para esta película, él llamó a este concepto “elegancia de embrujo”, una frase que capturó perfectamente la singular mezcla de sofisticación gótica, romance, fantasía y refinamiento que él estaba buscando. “Cuando la familia Evers llega a la mansión, es casi como si entrara de vuelta al siglo XIX”, señala el director. “Los personajes de la película han estado recorriendo los pasillos de la Mansión durante más de cien años”.
Si el público ha de creerlo, Minkoff afirma, la mansión tenía que convertirse en un personaje tan fuerte como cualquiera de los humanos – lo cual requirió de una minuciosidad especial. “Diseñamos un escenario muy elegante, y los trajes son ricos en detalle y color, y esto contribuye a la elaboración del mundo de esta historia”, continúa Minkoff. “La riqueza de la textura y el detalle robustece la narración – le da una elegancia de embrujo a la mansión misma y a todos sus personajes”.
El primero fue el diseñador de producción John Myhre, quien encontró un “espíritu” afín en su director y en su productor. “He sido admirador de Haunted Mansion (Mansión Embrujada) desde que era un niño”, manifiesta el veterano con dos piezas de época como Elizabeth y Chicago y exitosas películas de género como X-Men. Myhre fue responsable por concebir el hogar de los felices fantasmas, por dentro y por fuera. Desde el Conservatorio y el Séance Circle, hasta el Gran Salón y el Cementerio, desde el Salón de Recibo y el Armario hasta el elaborado Mausoleo gótico francés, la finca en su totalidad tenía que lucir como si cada habitación fuese parte del mismo mundo.
El equipo de diseño de producción de Myhre (Director Artístico Tomas Voth y la Decoradora Rosemary Brandenburg) se inspiraron en una variedad de fuentes cinematográficas, literarias y artísticas. Las paredes de las oficinas de producción fueron forradas con arte y fotografías de inspiración de un sinnúmero de clásicos de Hollywood del género y el arte conceptual original y fotografías de Walt Disney Imagineering – los artistas que diseñaron la atracción.
“Parte de la diversión era que cada habitación podía tener un estilo arquitectónico algo distinto”, afirma Myhre. “Empecé tomando referencias de lugares realmente opulentos y maravillosos, porque esta era una casa que fue construida, de cierta forma, casi como lo hizo Hearst, en donde una habitación era de un estilo, otra habitación tendría otro estilo, con inmensas chimeneas de Italia y empapelado de algún otro lugar...”
En cuanto al exterior de la casa, los realizadores decidieron que la casa en la película no sería una reflejo exacto de la casa de New Orleans Square de Disneyland Park, sino que serían primas lejanas. “Cuando todos decidieron que fuese una casa de estilo sureño”, comenta Myhre, “Visité muchas de las mansiones de los alrededores de New Orleans. Resultaron ser bastante pequeñas en comparación con lo que nuestra historia requería, normalmente eran de sólo dos pisos, bellísimas y en estupendas condiciones y pintadas de blanco. Eran muy románticas. Nosotros, por otro lado, queríamos algo en donde pareciera que espantaban y que fuese misterioso”.
Myhre y su equipo muy pronto se dieron cuenta de que para lograr este efecto, la mansión debía ser siniestra, intimidante, y destacarse por sobre cualquiera que se atreviera a acercarse. Luego de haber observado la localidad de New Orleans, Myhre reemplazó los pilares góticos del sur con versiones mucho más delgadas de hierro forjado, evocando la gracia del Suburbio Francés y haciendo un papel aún mejor para el concepto de Minkoff de elegancia embrujada. “Me pareció que mejor en lugar de hacer la casa tradicional con columnas de piedra, sería más divertido utilizar hierro forjado”, agrega Myhre.
El exterior de la mansión y el cementerio contiguo fueron construidos en el terreno de una finca localizada en los cañones muy al sur de California para lo que sería un mes de filmación. “Esta localidad era perfecta”, declara Minkoff. Había muchos árboles muertos en el área en donde construimos la casa. Había un área llamada Oak Alley que estaba llena de robles en donde hicimos los escenarios del cementerio. También había un lecho de arcilla que podía retener agua”. La casa fue construida al borde del lecho de arcilla, el cual fue luego saturado con agua para crear un pantano artificial. Lo único que teníamos que agregar a los grandiosos robles de la propiedad era musgo español.
John Myhre y su equipo construyeron una estructura imponente, la cual tenía cerca de 41 pies de alto y comprendía aproximadamente la mitad de la casa con 130 pies. El resto de los pisos superiores de la mansión, otros cuarenta pies incluyendo su característica cúpula, fueron creados digitalmente en post producción por el equipo encabezado por el Supervisor de Efectos Visuales Jay Redd.
EL ATUENDO DE LOS ESPÍRITUS MEJOR VESTIDOS
Los créditos de la diseñadora de vestuario Mona May incluyen el vestuario de Clueless (Fuera de onda), el cual no sólo se destacó en la película sino que tuvo una gran influencia en el mundo de la moda, al igual que Romy and Michele’s High School Reunion (Romy&Michelle) y Stuart Little 2, para Rob Minkoff. Yo vestí al ratón”, recuerda Mona, “y ese fue un preludio interesante para esta película porque el ratón en realidad no existe. Es solamente un personaje digital. De modo que yo ya estaba familiarizada con el hecho de diseñar para un fantasma”.
Finalmente, el proyecto requeriría que diseñara una variedad de atuendos que abarcaba una época muy extensa; fue como diseñar cuatro o cinco películas distintas a la misma vez. Además de crear el vestuario para los personajes “humanos” de la época moderna, Mona también tenía que vestir a los invitados del baile de máscaras del carnaval Mardi Gras del siglo XVIII y fantasmas que provenían de las múltiples regiones geográficas y períodos históricos, sin mencionar a un pequeño ejército de zombis ávidos de alimentarse de carne humana y otras sorpresas cinemáticas.
Mona tenía que buscar la forma de renovar a su escalofriante reparto mientras que a la misma vez tenía que permanecer fiel al material original. Además, de acuerdo a la “lógica de fantasmas” que el equipo estaba lentamente desarrollando para la película, la apariencia física de los fantasmas cambiaría dependiendo si estaban dentro de la mansión, afuera en el cementerio, o, en el caso de los zombis que Jim Evers y sus hijos encuentran en la propiedad, en un féretro o en el agua.
“Toda clase de preguntas surgieron con relación a los fantasmas”, recuerda May. “¿Cuánto de los fantasmas vemos? ¿Qué tan blancos son sus rostros? ¿Qué tan reales son sus trajes? ¿Tendrán un halo alrededor? Mientras trabajábamos en nuestros bosquejos, nos acercábamos más y más a las respuestas”.
May se inspiró en una gran cantidad de películas, libros de arte, textos históricos, avisos de prensa, y fotografías de modas. Con una mente totalmente abierta a todas las fuentes, observó los movimientos flotantes de las anémonas de mar y la brillante e incorpórea experiencia de criaturas semitransparentes de las profundidades del mar. También tomó como referencia visual la muy bien definida imagen “Goda” y del estilo etéreo de la moda y ligeramente de otro mundo que había empezado a aparecer cuando la película comenzó producción. Piezas desgarradas, espectrales y con mucha textura comenzaron a ser muy populares cuando comencé mis diseños, lo cual era muy interesante”, Mona dice riendo. “Estábamos obviamente en la misma línea con los creadores de la moda”. El resultado fue una colección ecléctica de trajes complementados con igualmente audaces diseños de cabello y maquillaje, ayudando a crear lo que es quizás la más sofisticada colección de fantasmas, espíritus y duendes jamás capturados en una película.
Era importante para Rob Minkoff que sus fantasmas lucieran claramente diferentes a los de las otras apariciones vistas en el sinnúmero de películas que han habido a través de los años, y May jugaría un papel crucial en el desarrollo de esa imagen. Una de las formas en que su vestuario ayudó a hacer a los fantasmas únicos fue su propiedad reluciente e iridiscente.
“Utilizamos diminutos espejos esféricos—básicamente lo mismo que se ve en las señales de las autopistas”, recuerda el Supervisor de Efectos Visuales Jay Redd. “La luz que va hacia el pequeño espejo regresa de vuelta a su lugar de origen. Cubrimos los trajes con estas ‘cuentas’ brillantes y montamos una luz en la cámara, justo al nivel del lente, para que la reflexión regresara justo donde el lente, y creó un hermoso efecto de brillo”.
En la pantalla, los trajes cubiertos con estas cuentas microscópicas de vidrio—y de este modo los fantasmas mismos— aparentan centellear, tener un brillo sobrenatural de una forma como nunca antes ha sido visto. Este singular “detalle de vidrio” era sólo una de las muchas formas en que el diseño de vestuario de Mona May contribuyó a la característica imagen que Minkoff y su equipo deseaban.
EL MAYOR CREADOR DE FANTASMAS: BAKER
En una época cuando los realizadores pueden conjurar casi cualquier cosa con una computadora, Minkoff sintió que tener fantasmas “reales” y no fantasmas generados por computadora se sentiría mucho más natural y orgánico. Para ello contrataron a alguien que consideraban un as bajo la manga, el Diseñador de Efectos Especiales de Maquillaje Rick Baker.
Un verdadero maestro de este arte, Baker había creado su singular clase de magia en algunas de las más estupendas películas de su género en la historia del cine, incluyendo Star Wars (La guerra de las galaxias), Men in Black (Hombres de negro) y An American Werewolf in London (Un hombre lobo americano en Londres) por la que ganó el primer Premio de la Academia por Maquillaje. Baker había trabajado antes con Eddie Murphy, transformando al comediante en The Nutty Professor (El profesor chiflado) al igual que virtualmente en todos los otros miembros de la familia Klump.
“Me encanta The Haunted Mansion”, afirma Baker. “Tuvimos la oportunidad de recorrerla con todas las luces encendidas—¡esa fue razón suficiente para hacer esto! Además me encanta trabajar con Eddie Murphy a pesar de que él es uno de los pocos personajes sin maquillaje”.
Baker aceptó y de inmediato empezó a trabajar diseñando los maquillajes de Edward Gracey, el mayordomo Ramsley, y el grupo de lo más variopinto de fantasmas, espíritus, esqueletos y zombis que rondan la casa y sus alrededores. A lo largo de la primavera y el verano, produjo una serie de bosquejos conceptuales, pinturas, maquetas y esculturas de todos los personajes principales y de reparto. Baker sabía que sus diseños tendrían que proporcionar la historia de la película y lograrlo sin alejarse mucho de los personajes originales que el público conocía y adoraba. Con eso en mente, Baker revistió las paredes de su estudio con los dibujos originales de la atracción de los espectros y fantasmas del legendario animador de Disney Marc Davis. Estos bosquejos servirían como inspiración cuando Baker adaptaba casi todas las creaciones de Davis para los papeles principales, de reparto y apariciones en un plano en la película, incluyendo Madame Leota, una variedad de invitados de la fiesta en el Gran Salón, los fantasmas que aparecían en el ático, los músicos y los parranderos en el Cementerio, y, por supuesto, los famosos Fantasmas Autoestopistas.
La película ofreció un amplio lienzo en el cual pintar, de modo que Baker se sintió libre para jugar, creando diseños para personajes totalmente originales que complementaran el reparto de la atracción. “Lo divertido fue encontrar toda clase de motivos creativos por los que habrían muerto”, señala Baker con una alegre sonrisa. Él hizo un deliberado intento por emular la intención del diseño de los ingenieros creativos que lo precedieron, y muchos de sus nuevos personajes hacen homenaje a los creadores originales.
ELABORANDO UN MEJOR FANTASMA
La realización cinematográfica siempre ha sido un proceso de colaboración, pero el Diseñador de Producción John Myhre, la Diseñadora de Vestuario Mona May, el Artista de Efectos Especiales de Maquillaje Rick Baker, el Cinematógrafo Remi Adefarasin y el Supervisor de Efectos Visuales Jay Redd disfrutaron de una relación especialmente simbiótica mientras trabajaban en The Haunted Mansion. “El reto más grande era el de mantener cada elemento trabajando con los demás, para que no pareciera que se estaban viendo películas distintas”, señala May. “Tenía que haber algo en común para que el cementerio no pareciera separado del Mardi Gras o de los zombis. A pesar de que cambian, había unidad en el humor, los colores y las texturas”. Era vital que todas estas entidades enormemente distintas, desde verdaderamente horribles cuerpos reanimados hasta los espíritus que habitan en el cementerio y fantasmas flotantes puramente digitales, parecieran que eran parte del mismo mundo sobrenatural. Si uno solo de los personajes, o trajes, o parte de la casa pareciera que estaba fuera de lugar, la continuidad de la película y la voluntaria suspensión de la incredulidad por parte del público se verían amenazados. Solamente a través de una constante comunicación podían los artistas asegurarse de que esas suturas permanecieran invisibles. Su trabajo da fe del poder de la colaboración, con adicionales formas de arte uniendo fuerzas con tecnología del siglo XXI para crear las increíbles ilusiones de la película y darle vida en la pantalla a su reparto de personajes del otro mundo.
Para lograrlo, se llevó a cabo una extraordinaria colaboración para asegurar que los personajes de Rick Baker lucieran perfectos en los trajes de Mona May en los escenarios de John Myhre, como fueron vistos a través de la visión de Rob Minkoff, ejecutado por el cinematógrafo Remi Adefarasin. Este proceso no terminó una vez que las imágenes fueron capturadas en la película. Redd y su equipo de efectos visuales en Sony Imageworks agregaron digitalmente ciertos elementos, como un espeluznante resplandor verde o delicados vestigios de energía psíquica, y eliminó otros, como piel y huesos, para completar la imagen general de los fantasmas. “Hay cosas que se pueden hacer en el campo de las gráficas computarizadas o CG que nosotros no podemos con maquillaje, y vice versa”, afirma Rick Baker. “Yo creo que este ‘matrimonio’ entre los dos era la mejor relación que se podía tener con algunos de estos personajes”.
A pesar de que Rob Minkoff confió en actores de carne y hueso y en los diseños de maquillaje de Rick Baker para darle vida a la gran mayoría de los fantasmas, él sabía que los efectos visuales de vanguardia jugarían un papel vital durante la post producción. Para ello recurrió al Supervisor de Efectos Visuales Jay Redd, un veterano de las películas de Stuart Little y la Productora de Efectos Visuales Lynda Thompson, quien trabajó en varias películas de Disney, una de ellas siendo Tron en 1982.
Redd y su equipo terminaron contribuyendo considerablemente al desarrollo de la “lógica de fantasmas” del proyecto, las reglas que gobiernan la apariencia y atributos físicos de los espíritus que habitaban en la mansión. Luego de largas discusiones, se decidió que los fantasmas lucirían o se comportarían diferente dependiendo de si estaban dentro o fuera de la casa. Por ejemplo, los fantasmas que Jim y sus hijos encuentran en el cementerio solamente serían visibles a través de las ventanas de la carroza fúnebre.
En términos de la composición física de los fantasmas (o la carencia de ella), “No queríamos crear a los estereotípicos ‘fantasmas flotando’ de color azul que se han visto en otras películas”, explica Redd. “Nosotros queríamos hacer algo diferente, de modo que ideamos una ‘lógica de fantasmas’ que dictaría su apariencia”. Una regla que guió al equipo fue la máxima de que sus fantasmas estaban llenos de energía. “Nosotros estamos básicamente hechos de energía”, mantiene Redd, “de modo que cuando alguien muere, ¿qué queda? Quizás una imagen de la forma como ellos se veían a sí mismos. Otra regla por la que optamos fue que, después de la muerte, el individuo luce como cree que lucía. Como una aparición, aún quieres que te reconozcan.
“Para crear la imagen que tienen de sí mismos cuando aparecen”, Redd continúa, “tienen que tomar energía de algo o de algún lugar cerca de ellos, como de la tierra o las plantas. Ellos en realidad tienen que obtener energía de la atmósfera alrededor de ellos para poder materializarse”.
Redd y su equipo utilizaron imágenes generadas por computadora (CGI) para crear estelas de ectoplasma e interferencia de energía eléctrica alrededor de los “cuerpos” de los fantasmas para representar ese fenómeno psíquico. “Nosotros le agregamos brillos y transparencias especiales”, explica Redd. “Proviene desde el centro, emanando hacia afuera para formar el cuerpo. Luego se roban la energía que necesitan para materializarse. Son realmente hermosos pero muy energéticos al mismo tiempo”. Las computadoras también se utilizaron para crear el tono verde brillante de los fantasmas, otra forma que tuvo el equipo para distinguirlos de las numerosas entidades en tonos azul y gris que se han visto en las películas a través de los años.
El equipo de Redd fue también responsable de darle vida a dos elementos favoritos de la atracción de Disneyland Park: la armonía de cuatro partes de los bustos que cantan y Madame Leota, la clarividente que ha perdido su cuerpo.
En la atracción original, señala Redd, “los Ingenieros Creativos o ‘Imagineers’ de Disney divisaron una forma ingeniosa de hacer que una cabeza hablara dentro de una bola de vidrio sin tener que usar la robótica o la animatrónica. Una imagen en movimiento de la actriz que interpreta a Leota fue proyectada en un rostro de mujer de forma muy simple y tersa, muy parecido a la cabeza de un maniquí sin ninguna pintura. Cuando la película en movimiento fue proyectada en la cara del maniquí, la superficie inmóvil de pronto cobró ‘vida’, completando la ilusión de que la cabeza se estaba moviendo en la vida real. El trabajo en su totalidad fue muy simple, igual como pararse frente a un proyector de diapositivas, pero el efecto es verdaderamente mágico.
“En el mundo digital, nosotros a veces utilizamos una técnica similar, pero para la mayoría de las tomas de Madame Leota, Jennifer Tilly fue filmada enfrente de una pantalla azul para capturar su excepcional interpretación”, afirma Redd. “Primero hacíamos las placas de fondo para la acción en vivo, con una simple bola brillante en la posición en que estaría Leota, si ella realmente estuviera en la escena. Cuando llegó el momento de filmar a Jennifer Tilly contra la pantalla azul, igualábamos la posición original de la cámara de la placa de fondo”.
Los Bustos Cantores proporcionaron un reto similar. “El reto fue el de entender e inventar cómo lucía la roca al ‘hablar’”, señala Redd. “¿Cómo podíamos crear Estatuas Cantoras completamente reales sin hacerlas parecer como de goma o elásticas?”
El Supervisor de Animación Troy Saliba trabajó con Redd en la creación de un estilo de animación que no solamente fuese singularmente cómico, sino que fuera creíble y real. Mucha atención se prestó a cada figura y a la forma que se les dio a los rostros de roca, para cada frase que cantaron. Se desarrollaron tonos y texturas especiales para crear la propiedad de translucidez del mármol fino pero gastado.
Pero esta era sólo la mitad de la batalla. “Cada uno de los “bustos cantores” de la película tiene su propia personalidad animada – y dos de las caras están basadas en miembros del legendario departamento de Imagineering de Disney: Paul Frees, el “fantasma animador” de la atracción, y Thurl Ravenscroft, quien fue la voz principal en la original “Grim Grinning Ghosts”.
HACIENDO LA MANSIÓN AÚN MÁS ESCALOFRIANTE (Y PLAGADA DE BICHOS)
Los zombis eran en realidad actores en el escenario, enterrados debajo del maquillaje de Rick Baker y el vestuario en jirones de Mona May. Luego los artistas de efectos visuales eliminaron digitalmente pedazos de piel y hueso para resaltar aún más la ilusión de que los cuerpos se estaban descomponiendo hasta volverse polvo. Sin embargo, la mayoría de los sombríos espíritus y ánimas que aúllan y que pasan por el cementerio están generados por computadora.
Las arañas que habitan en la mansión son reales y fabricadas. Bajo la atenta mirada del encargado Jim Brockett, 150 tarántulas con dedos rosados (también conocidas como tarántula avicularia) de Guyana, América del Sur, participaron en una escena nocturna en el cementerio. “Estas son unas de las pocas arañas”, explica Brockett que no trata de matar y comerse a otras arañas, y debido a que tenemos muchas de ellas en esta toma es algo importante. Y se les puede poner sobre los actores y no muerden”, dice con una sonrisa efusiva. “Son muy mansas”. Las arañas son descritas más como del tipo de cazadoras por sorpresa en vez de ser luchadoras. Ellas construyen telarañas en forma de embudo y esperan. Además de esto, Redd fue responsable de agregar docenas de arácnidos CG para sus contrapartes de la vida real.
Las telarañas creadas por Dan Sudick y el Departamento de Efectos Especiales fueron diseñadas para mostrar las considerables telarañas creadas y luego abandonadas por las arañas a lo largo de los años que la mansión ha estado deteriorándose. Pistolas de goma caliente lanzando aire salpicaban un rocío translúcido y creaban el efecto de la tela de araña. Luego polvo de color era agregado para darle a la telaraña algo de cuerpo, permitiendo que las telarañas se lucieran mejor en la pantalla.