 | | Gremlins (1984) Joe Dante; otra de esas películas del género fantástico, terror o aventuras que entran dentro de esos films icónicos de la década de los 80 y por ende, de la historia del cine.
El planteamiento del film es original y novedoso (estamos en 1984), y sobre una base bien definida (la aparición de unos pequeños seres diabólicos) se construye una película tremendamente seductora y fascinante.
Un pueblecito con sus peculiares habitantes, algunos de ellos bastante característicos, será víctima de una extraña oleada de malvados duendes que pretenden hacer mil y una travesuras a los asustados vecinos.
El hecho de ambientar la película en navidad convierte a la historia en una especie de cuento navideño…es como si se narrara un relato fantástico que ocurre en navidad y que queda impregnado de ese sello especial navideño, al estilo “Cuento de Navidad” de Charles Dickens…pero en este caso, un relato contemporáneo.
Un regalo de navidad que un padre compra a su hijo…. Una criatura maravillosa, con un aspecto mezcla de koala, osito y perrito… un ser agradable, simpático y que incluso emite dulces melodías. Sin embargo, por una imprudencia da lugar a que se pueda multiplicar y que esos nuevos seres sean de aspecto horrible y con instintos perversos.
El caso es que hay tres reglas que bajo ningún pretexto se deben de incumplir…y como se va intuyendo, se acaban incumpliendo y se desata el caos. Quizá la conclusión que más se pueda sacar de esto, es un mensaje de que tal como se dice hacia el final del film, la sociedad occidental moderna, no está preparada para tener a un Mogway…por deducción, a algún ser delicado que se salga de los cánones propios de nuestro entorno.
¿Quién es Mogway? Bueno…poco dice el film de él…pero se pueden deducir cosas. Por ejemplo, que es una criatura perteneciente a Oriente (de ahí la tienda de los chinos), que pudiera ser el último descendiente de seres místicos nunca en contacto con la civilización… e incluso se daría la explicación a la leyenda de los duendecillos verdes, al ser multiplicado con el agua y transformado al comer después de medianoche.
Hay detalles en la trama tan cuidados, que hacen que la película sea tan buena e interesante…cosas que a simple vista podríamos no darle importancia, pero que sí la tienen…y mucho.
Observamos el aspecto de Gizmo…es similar a un mamífero…color rosado, rostro afable y sensación de ser la mascota ideal…como digo, parece una mezcla de koala, osito y perrito. Vemos sin embargo el aspecto de los gremlins malvados…. Se engendran en una especie de vainas (por cierto, muy bueno el detalle de las escenas en la televisión del clásico de los 50 “La Invasión de los ladrones de Cuerpos” de Don Siegel…haciendo un simil con lo de las vainas). Son además de un aspecto desagradable…de color verdoso y con formas que podrían recordar a una mezcla entre un lagarto y un insecto.
Hay algunos personajes muy bien “ajusticiados” por los Gremlins…. Por ejemplo, el tipo que se queja siempre de los apartaos extranjeros y solo alaba a su excavadora por ser, según él, de fabricación nacional…es víctima de de un gremlin conduciendo precisamente su excavadora.
Los dos policías que se mofan de Billy, o el profesor de ciencias que le pincha a un gremlin para extraerle sangre,,, también son ajusticiados… Pero sobre todo, la mejor y más lograda…además de merecida…la de la desagradable señora Deagle…un personaje odioso, típica vieja amargada de los cuentos de navidad.
El personaje principal, Billy, es un chico modesto y humilde…empleado en la banca, y escritor y dibujante de cómics de super héroes…el típico joven amante de lo fantástico. La chica, Kate, es la compañera de trabajo que guarda un triste secreto en su interior relacionado con la navidad y que en un momento determinado aflora…es una historia tan desasosegante como irónica…pero su experiencia aquella noche con los gremlins, la acabarán ayudando a superar ese problema.
El padre es un excéntrico inventor, un personaje muy gracioso y original, cuyos aparatos son tan absurdos como inservibles. Genial la idea de homenajear al cine clásico de ciencia ficción con la aparición en la convección de inventores de la máquina del tiempo diseñada por George Pal en su film clásico de 1960 (por cierto…que llega a esfumarse en una de las escenas…¿viajó en el tiempo?)…y con la aparición de Robby el robot (Planeta Prohibido, 1956)…paseando por la sala de convecciones.
Más cosas que llaman la atención…la espada de la pared de la casa de Billy cayendo una y otra vez al abrir y cerrar la puerta que luego acaba usando para cortar la cabeza a uno de ellos. ¿Quién no ha pensado alguna vez en que esas espadas de adorno no podrían utilizarse para acabar con algún bicho que pudiera invadir la casa? O los aparatos de la cocina…la madre de Billy demuestra que una ama de casa puede acabar con una invasión de duendes usando los aparatos de la cocina…una batidora, un microondas y un cuchillo de cortar carne.
Hay momentos memorables, que entremezclan el humor negro con el terror…la pobre Kate amenazada por los gremlins en la taberna donde tiene que servirles la bebida y que la tienen allí secuestrada. O la escena del cine…malvadas criaturas verdes emocionándose con el clásico de Disney “Blancanieves y los 7 enanitos”.
La parte final, el enfrentamiento en los grandes almacenes, es un buen colofón para acabar la historia de forma increscendo y con final feliz…ganan los buenos.
La guinda del film, viene en la última secuencia…la despedida de Gizmo del mundo occidental y la vuelta con su antiguo amo, al que él llama “Padre”. La secuencia del final, con el anciano caminando por el pueblo, con todo nevado alrededor parece un cuadro…una preciosa pintura…una postal navideñaque adorna el film de forma majestuosa.
Reflexionando sobre el film…
¿Es esta una película infantil o para adultos? ¿Es de terror, de humor o de fantasía? ¿O todo a la vez?. Pues es uno de esos films que consiguieron ser indefinibles y ambiguos durante los 80…películas como por ejemplo “Un Hombre lobo americano en Londres” o “Dentro del Laberinto” son otros dos ejemplos, al igual que este, que la crítica no podía acabar de definir si eran films para menores o solo para adultos…o si su género era de horror o de humor. Algo que se consiguió en los años 80…y que nunca se había dado en décadas anteriores…pues los géneros estaban perfectamente definidos, con alguna excepción…. Me viene a la cabeza “El Baile de los Vampiros” del maestro Polanski.
Lo que nos ofrece esta historia es que imaginemos si la amenaza pudiera venir de nuestra propia mascota…no de monstruos, asesinos o alienígenas…sino de nuestra dulce e inocente mascota. Pero es un terror que nos amenaza solo cuando rehusamos nuestra responsabilidad como amos, cuando no los cuidamos lo suficiente…cuando rompemos “las tres reglas”, que de forma metafórica, Joe Dante introduce en la película.
A partir de esta extraordinaria y pionera película vendrían muchas imitaciones posteriores. Es decir, films cuya base trata de criaturas pequeñas y terroríficas de aspecto malvado que atacan a la gente. Por poner ejemplos…Ghoulies, Critters, Munchies…. Bueno, alguna de ellas divertidas e interesantes, pero ninguna tan original y emblemática como esta que nos ocupa.
Para terminar, mencionar de forma remarcada la extraordinaria banda sonora de Jerry Goldsmith, que hace un trabajo excelente…el tema de los gremlins malvados es muy divertido y pegadizo, y la dulce melodía que emite gizmo, es una preciosidad.
Una película emotiva, extraordinaria y grandiosa. Un cuento de navidad contemporáneo y un clásico del cine fantástico de los 80. |