 | A mí no me gustaba nada en los años 80 el cine ¨reaganiano¨. Entiéndase por ¨reaganiano¨, el cine de marines norteamericanos, soldados, tíos cachas forzudos, y ¨rambos¨ varios. Ese cine de acción tan típico de la era ¨Reagan¨, en que los norteamericanos se creían los DIOSES del planeta. Hoy día, parece que ya van de capa caída (les han salido muchos competidores). Pero, fíjate tú por dónde, a diferencia de Stallone, el señor Schwarzenegger no me caía tan mal (aunque tampoco era santo de mi devoción) y sus películas rozaban la obra maestra, a saber: ¨Terminator¨, ¨Terminator 2¨, ¨Desafío Total¨, etc. Y llegó ¨Depredador¨, con sus ¨soldaditos¨ en la selva suramericana haciendo de las suyas. La película, cada vez que la veo me gusta menos. Cuando la ves por primera vez, la sensación que te da es que no está nada mal, por el nuevo enfoque o mezcla de cine fantástico con cine de acción. Nos ofrece algo distinto y original. Pero francamente, decae lo suyo a mitad de la película. El suspense y el misterio de la primera mitad, acaban diluyéndose cuando al monstruo lo hacen visible. Y eso de que había suspense, pues no sé, qué quieren que les diga, hay suspense ¨de aquella manera¨. Sinceramente creo que el misterio debería haber continuado hasta el final, y haberlo dejado más abierto. Al público hay que hacerle pensar un poco, y no dárselo todo servido en bandeja. Por lo demás, vemos actuaciones penosas, incluida la del Chuarchenagger ese; una selva muy muy luminosa (no sabía yo que en la selva había tanta luz, y más tratándose de una selva tan tupida y espesa; por momentos parece más un jardín botánico inglés, la mar de frondoso, con cascadas de agua incluidas y todo); fuegos artificiales al final de la película (la fábrica china, a la cual se los debieron encargar, debió hacer el agosto); el bicho liándose a puñetazo limpio contra el ¨prota¨, en lugar de cargárselo de golpe como a los demás; y una música farragosa y machacona durante todo el metraje del film, de principio a final, al más puro estilo spielgberiano (tampoco sabía yo que la jungla fuera tan musical). Antes de los créditos finales, aparecen los actores mirando a cámara: la chica no tiene desperdicio, y nos obsequia con una amplia sonrisita para despedirse del personal. Demasié. |