Debí suponer que se trataba de una película Australiana. Por su imagen, su filmación, las localizaciones... y algunos toquecillos de ¨road movie¨ al principio y al final de la película.
Tiene la mala hostia de películas que han llegado a distribuirse en Europa, concretamente en España, como ¨Wolf Creek¨ o ¨Storm Warning¨, aunque mucho menos comercial, más independiente y completamente sangrienta de principio a fin.
¡Esto no es un cuento de hadas! ni el baile de graduación de ¨Carrie¨ o las chorradas cutres de ¨Prom Night¨, ¡no!.
Estamos ante la oleada de terror proveniente de Oceanía, lo que junto al cine Europeo es, calidad en lo visceral, sádico y perverso.
Sin cortarse ni un pelo en demostrar la crueldad de los asesinos, ni tampoco el sufrimiento de sus víctimas.
El argumento es duro, a primera vista. Todo comienza de forma muy ¨teen¨ con bastante dramatismo.
Los típicos chavales que van salir con sus respectivas parejas el día del baile de graduación... la vida de cada uno, enlazado a otro por la muerte de un ser cercano...
Y cuando más sensible está la escena, cuando más triste y más te acercas al personaje... aparece una bellísima Lola Stone (interpretada magníficamente por Robin McLeavy, atención a está actriz, ya aviso ahora).
La sádica niña mimada, que todo tienen que dárselo, todo tiene que conseguirlo y de lo contrario, su padre se encargará de que así ocurra.
A partir de ese momento veremos como la vida del protagonista, Brent, quien sufrió la perdida de su padre en un accidente de coche y que tenía planeado pasar la noche con su querida novia, Holly. Se convierte en el blanco fijo de un padre y una hija, enamorados, psicóticos, desequilibrados y completamente fríos de personalidad y de mente. Brent será su objeto de diversión para su particular fiesta de graduación, donde sufrirá las torturas continúas de los caprichos de Lola.
Solo debo decir que esta película, con sus planos y su excelente maquillaje, me puso la piel de gallina.
Me hizo sentir completamente aterrado. Me puse en la piel del protagonista (porque encima parezco yo mismo en casi todos los aspectos) y me aterró completamente, vivir una situación así y poder llegar a no saber si vivirás, si morirás... es un suspense continúo.
La actuación de la chica, Robin McLeavy, es tan acertada, tan insana y esquizofrénica, que la pondría como una de las mejores psicópatas femeninas que existe, por no decir, la mejor.
Su forma torturar a los que ¨ella quiere¨, es además de innovador, cruel.
Taladrándoles el cráneo, para luego echarles agua hirviendo en la perforación, y cuando quedan totalmente vegetales, les encierran en un sótano oscuro, y les da de comer carne.
Eso me recordó a la película de Wes Craven, ¨El Sótano del Miedo¨.
En fin... la película una auténtica maravilla, una pasada de principio a fin.
Debo decir que la incluía en mis 10 mejores películas de terror de lo que va desde el año 2000 hasta ahora... incluso desde antes.
Es impresionante de verdad. Causa una sensación fascinante, grotesca... merece la pena.
Y por último destacar la banda sonora, que es buenísima, ¡cómo no! algunos temas de Death Metal (melódico) y bastantes de Hard Rock y Heavy Metal.
También atención a la chica gótica. Tengo cierta debilidad por su aspecto visual, me encantan, y Mia (interpretada por Jessica McNamee) me pareció acertada para lo que sale, en donde la ponen como una suicida y una ninfómana (típico), pero aún así interpretándose muy bien.
Black Metal
8
Debí suponer que se trataba de una película Australiana. Por su imagen, su filmación, las localizaciones... y algunos toquecillos de ¨road movie¨ al principio y al final de la película.
Tiene la mala hostia de películas que han llegado a distribuirse en Europa, concretamente en España, como ¨Wolf Creek¨ o ¨Storm Warning¨, aunque mucho menos comercial, más independiente y completamente sangrienta de principio a fin.
¡Esto no es un cuento de hadas! ni el baile de graduación de ¨Carrie¨ o las chorradas cutres de ¨Prom Night¨, ¡no!.
Estamos ante la oleada de terror proveniente de Oceanía, lo que junto al cine Europeo es, calidad en lo visceral, sádico y perverso.
Sin cortarse ni un pelo en demostrar la crueldad de los asesinos, ni tampoco el sufrimiento de sus víctimas.
El argumento es duro, a primera vista. Todo comienza de forma muy ¨teen¨ con bastante dramatismo.
Los típicos chavales que van salir con sus respectivas parejas el día del baile de graduación... la vida de cada uno, enlazado a otro por la muerte de un ser cercano...
Y cuando más sensible está la escena, cuando más triste y más te acercas al personaje... aparece una bellísima Lola Stone (interpretada magníficamente por Robin McLeavy, atención a está actriz, ya aviso ahora).
La sádica niña mimada, que todo tienen que dárselo, todo tiene que conseguirlo y de lo contrario, su padre se encargará de que así ocurra.
A partir de ese momento veremos como la vida del protagonista, Brent, quien sufrió la perdida de su padre en un accidente de coche y que tenía planeado pasar la noche con su querida novia, Holly. Se convierte en el blanco fijo de un padre y una hija, enamorados, psicóticos, desequilibrados y completamente fríos de personalidad y de mente. Brent será su objeto de diversión para su particular fiesta de graduación, donde sufrirá las torturas continúas de los caprichos de Lola.
Solo debo decir que esta película, con sus planos y su excelente maquillaje, me puso la piel de gallina.
Me hizo sentir completamente aterrado. Me puse en la piel del protagonista (porque encima parezco yo mismo en casi todos los aspectos) y me aterró completamente, vivir una situación así y poder llegar a no saber si vivirás, si morirás... es un suspense continúo.
La actuación de la chica, Robin McLeavy, es tan acertada, tan insana y esquizofrénica, que la pondría como una de las mejores psicópatas femeninas que existe, por no decir, la mejor.
Su forma torturar a los que ¨ella quiere¨, es además de innovador, cruel.
Taladrándoles el cráneo, para luego echarles agua hirviendo en la perforación, y cuando quedan totalmente vegetales, les encierran en un sótano oscuro, y les da de comer carne.
Eso me recordó a la película de Wes Craven, ¨El Sótano del Miedo¨.
En fin... la película una auténtica maravilla, una pasada de principio a fin.
Debo decir que la incluía en mis 10 mejores películas de terror de lo que va desde el año 2000 hasta ahora... incluso desde antes.
Es impresionante de verdad. Causa una sensación fascinante, grotesca... merece la pena.
Y por último destacar la banda sonora, que es buenísima, ¡cómo no! algunos temas de Death Metal (melódico) y bastantes de Hard Rock y Heavy Metal.
También atención a la chica gótica. Tengo cierta debilidad por su aspecto visual, me encantan, y Mia (interpretada por Jessica McNamee) me pareció acertada para lo que sale, en donde la ponen como una suicida y una ninfómana (típico), pero aún así interpretándose muy bien.
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